lunes, 22 de agosto de 2011

Meditación del gato y el ratón


Aunque parecen muy tranquilos y controlados, los gatos siempre están atentos a lo que está ocurriendo a su alrededor. Si oyen el gorjeo de un pájaro o ven un ratón correteando por el suelo, pueden saltar en un santiamén y perseguir a su presa a toda velocidad.

Sin embargo, si su presa logra escapar, no parecen apegarse al recuerdo de lo que habría podido ser, sino todo lo contrario: se tranquilizan de nuevo y retoman su meditación.

Seguro que tú nunca asociarías a los gatos con el esfuerzo,

simplemente se limitan a ser ellos mismos,

sin reservas,

absortos en el momento presente,

abiertos a lo que ocurra.

Para aprender a meditar con esfuerzo sin esfuerzo, con el equilibrio adecuado de alerta y relajación,

observa a los gatos.