viernes, 9 de octubre de 2026

DESCUBREN TECNOLOGÍA GRATUITA QUE PODRÍA REVOLUCIONAR LA CIVILIZACIÓN! LOS EXPERTOS NO PUEDEN CREER QUE FUNCIONE

No necesita electricidad, inteligencia artificial ni suscripción mensual. 

Su adopción podría transformar las relaciones humanas. 

Sin embargo, la mayoría de la población continúa ignorándola.

EN UN MUNDO...

...obsesionado con optimizar recursos, procesos, productividad y comunicaciones, seguimos desperdiciando cantidades colosales de energía humana en gestionar las consecuencias de tratarnos mal.

Hemos inventado máquinas que piensan, automóviles que conducen solos, satélites que vigilan las cosechas y refrigeradores capaces de conectarse a Internet.  Una facultad que, hasta donde sabemos, ningún refrigerador había solicitado.

Podemos comunicarnos instantáneamente con alguien al otro lado del planeta, pero seguimos teniendo dificultades para conversar civilizadamente con alguien al otro lado de la mesa.

Hemos reducido el tiempo necesario para transmitir un mensaje de varias semanas a unas milésimas de segundo, pero no hemos conseguido reducir proporcionalmente la cantidad de estupideces que contiene.

Y mientras invertimos fortunas en inteligencia artificial, automatización, optimización logística y transformación digital, una pregunta continúa atormentando a los científicos:

Por qué demonios nos cuesta tanto llevarnos bien?

El descubrimiento

Damas y caballeros, tenemos el privilegio de anunciar una tecnología revolucionaria.

Una tecnología de cooperación que promete reducir los conflictos, mejorar la productividad, aumentar la satisfacción del cliente, fortalecer las relaciones familiares, facilitar negociaciones y mejorar la comunicación entre individuos de distintas culturas, profesiones y grados de imbecilidad.

La hemos llamado:

CORTESÍA™

Cooperation Technology. Human Edition.

Sus características técnicas son extraordinarias:

  • Reduce la fricción: disminuye los conflictos innecesarios entre usuarios.

  • Reduce la latencia: facilita la cooperación sin largas negociaciones defensivas.

  • Reduce las retransmisiones: las peticiones claras y respetuosas requieren menos explicaciones y correcciones.

  • Mejora la tolerancia a fallos: permite cometer errores sin destruir las relaciones.

  • Aumenta la interoperabilidad: posibilita trabajar con personas que piensan diferente, incluso con aquellas que no nos caen bien.

  • Reduce la deuda técnica social: evita acumular resentimientos que luego exigen cantidades industriales de tiempo y energía para resolverse.

Y todo esto sin necesidad de instalar una aplicación.

Aplicaciones prácticas

Problemas con el sistema de transporte?

CORTESÍA™

Problemas de productividad en casa?

CORTESÍA™

Dificultades para negociar cambios legislativos?

CORTESÍA™

Problemas para retener clientes?

CORTESÍA™

Conflictos laborales? Problemas educativos? Disputas entre vecinos? Reuniones que terminan con tres personas ofendidas y ninguna decisión?

CORTESÍA, CORTESÍA Y MÁS CORTESÍA!

Una revolución en las comunicaciones

La cortesía funciona sobre un principio tan elemental que resulta sorprendente que todavía necesitemos explicarlo:

El interlocutor también existe.

Oh sorpresa.

Tiene ideas, necesidades, limitaciones, intereses y una perspectiva del mundo que puede diferir de la nuestra sin que ello constituya necesariamente una ofensa personal.

La comunicación es un protocolo de cooperación. Para que funcione, ambas partes deben respetar sus reglas.

Nadie puede leer nuestra mente. Ni nuestros familiares, ni nuestros compañeros de trabajo, ni siquiera esa inteligencia artificial a la que llevamos veinte minutos insultando porque no ha conseguido adivinar lo que queremos.

Cuando formulamos una petición confusa y recibimos una respuesta equivocada, quizá convenga considerar la posibilidad, por remota y desagradable que parezca, de que no hayamos explicado bien las cosas.

El costo invisible de la descortesía

La descortesía produce lo que los ingenieros llamaríamos deuda técnica social.

Cada humillación innecesaria, cada abuso de autoridad y cada desprecio introducen pequeñas fallas en el sistema de cooperación humana.

Las personas dejan de confiar, comienzan a ocultar información, evitan colaborar o dedican su energía a defenderse de quienes deberían estar trabajando con ellas.

Entonces contratamos consultores, organizamos talleres de integración, implantamos metodologías de productividad y celebramos reuniones para averiguar por qué nadie quiere trabajar con nadie.

Un procedimiento notablemente caro para descubrir que quizá convendría dejar de tratarnos como enemigos.

La última frontera de la civilización

Hay, sin embargo, una propiedad de CORTESÍA™ que trasciende cualquier beneficio práctico.

La cortesía constituye una forma cotidiana de reconocer la dignidad de los demás.

Y esa dignidad no depende de que la otra persona sea útil, poderosa, inteligente, simpática o capaz de devolvernos el favor.

Por eso la manera en que tratamos al mesero, al conductor, al empleado, al desconocido o a quien acaba de cometer un error dice mucho más sobre nosotros que cualquier discurso acerca de nuestros valores.

La cortesía es particularmente reveladora cuando tenemos poder sobre nuestro interlocutor, porque entonces podemos elegir entre ejercerlo con consideración o utilizarlo para humillar.

Una civilización no se mide solamente por la sofisticación de sus máquinas, la altura de sus edificios o el tamaño de su economía.

También se mide por la capacidad de sus habitantes para convivir, cooperar y resolver sus diferencias sin recurrir sistemáticamente a la agresión.

En definitiva, la cortesía es la base de la civilización.

Y es sencilla.

Pero como somos bien animales, nos va como nos va.

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AVISO LEGAL — Términos y condiciones de CORTESÍA™

* No requiere conexión a Internet. Requiere conexión con el prójimo.

* CORTESÍA™ no constituye una solución universal para todos los problemas humanos. Su utilización no sustituye la justicia, la inteligencia, la competencia profesional, la infraestructura pública ni el sentido común.

* Los resultados pueden variar según la disposición de las partes involucradas. No se garantiza su eficacia frente a dictadores, fanáticos, burócratas particularmente obstinados ni individuos empeñados en tener la razón.

* En caso de persistir el conflicto, consulte con su abogado, su terapeuta o, en circunstancias extremas, con su suegra.

* CORTESÍA™ no debe confundirse con SUMISIÓN™, SERVILISMO™ ni AGUANTAR PENDEJADAS™. El usuario conserva íntegramente su derecho a disentir, establecer límites, defender sus intereses y mandar al carajo a quien corresponda, preferiblemente después de haber agotado los procedimientos diplomáticos.

* El fabricante no se responsabiliza por la estupidez ajena.

*



domingo, 27 de septiembre de 2026

Trump

Cuando un montón de enfermos mentales buscan el máximo espécimen que los represente...

*

sábado, 26 de septiembre de 2026

Fortunate Son

Qué lejos estás USA...

*

Todos los años la misma mierda

Cada invierno 

de cada año 

los chapines descubren que el agua moja 

Eso explica por qué cada vez que juega la selección todavía hay gente que cree...

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miércoles, 23 de septiembre de 2026

En las crisis se conoce a los amigos y a los hijos de puta

El mundo atraviesa una crisis energética extraordinaria. Las guerras han reducido exportaciones de algunos de los mayores productores, las rutas petroleras están comprometidas y parece que pronto veremos los letreritos de "no hay diesel". 

El tipo de desastre en el que una decisión tomada a diez mil kilómetros termina llegando de carambola hasta una tiendita de verduras en Guatemala.

Y ante ese problema hemos visto dos maneras muy distintas de reaccionar:

China es el mayor importador de petróleo del mundo. Antes de la guerra compraba 12 millones de barriles diarios aprox. Cuando comenzó el shock podía haber hecho lo obvio: salir al mercado con chequera en mano y competir por cada barril disponible y asegurarse primero de su propio suministro.

Pero nop. No lo hizo.

China acumuló reservas enormes —unos 1,400 millones de barriles según estimaciones de Al Jazeera— y durante el segundo trimestre redujo sus importaciones hasta unos 8.1 millones de barriles diarios:  casi cuatro millones menos que durante los primeros tres meses del año.

El efecto fue importante: el mayor comprador de petróleo del planeta retiró demanda justo cuando la oferta mundial estaba disminuyendo, ayudando a amortiguar la presión sobre los precios. China utilizó sus propios inventarios para absorber parte del golpe. 

No lo hizo porque el Partido Comunista se haya transformado súbitamente en una congregación de monjes franciscanos.

Lo hizo porque comprendió algo bastante elemental: si chinito ayuda a provocar una recesión mundial, tarde o temprano chinito no tendrá donde vender su Temu.

Es interés propio. Chinito no mula.

Pero es interés propio con conocimiento de que el resto del planeta existe...

Y entonces llegamos a USA, Trumpito & Cía.

Esta semana Trumpito apoyó la idea de impedir sus exportaciones de diésel para intentar reducir el precio dentro de USA. Su secretario del Tesoro confirmó que la administración está estudiando si una prohibición completa o parcial podía funcionar. 

Reuters ha informado que se prepara un posible veto de 90 días, aunque existen desacuerdos dentro del propio gobierno y de la industria. Algunos de sus mismos amigos han mencionado que la medida podría no funcionar e incluso podría elevar los precios de gasolina y combustible de aviación en USA. 

Clásico Trumpito que se caga en todo.

Pero lo interesante interesante no es solamente si el mecanismo funciona.

Es el instinto inicial:

China: faltan suministros - utilicemos nuestras reservas para no lanzarnos todos sobre los mismos barriles.

USA: my diesel - America First - Fuck everyone else...

Y uno tiene la curiosa sensación de haber visto esta película...

... en 2020 - en pandemia- te acuerdas?cuando el planeta buscaba desesperadamente mascarillas N95, Trumpito pidió a 3M que dejara de exportar respiradores fabricados en USA hacia Canadá y América Latina.


3M protestó. Advirtió de las consecuencias humanitarias y señaló incluso algo que para el anaranjadito es imposible de procesar: si todos los países respondían prohibiendo sus propias exportaciones, USA también podía terminar recibiendo menos mascarillas. 

Seis años después y sólo cambiamos mascarillas por diésel.

Pero eso ya lo sabíamos...

En crisis mundial, cierran la puerta del almacén y los que quedan fuera que se los lleve la gran puta.

Y uno de los lugares que suele quedar afuera se llama LATAM.

Aquí las consecuencias no llegan acompañadas de una conferencia de prensa ni banderita detrás del podio.

Llegan convertidas en cosas bastante menos solemnes.

Un amigo mío tuvo que cerrar su tienda de vegetales en zona 13.

Una bandeja de elotes que costaba Q15, ahora cuesta Q25.

Uno va a comer con su hija, recibe peor producto, en platos desechables y descubre que también cuesta considerablemente más.

Y así...

Eso es geopolítica después de quitarle la corbata y lo fashion

Por eso me llamó tanto la atención la decisión chinita:

Un país presionado por la crisis utiliza reservas propias y vuelve a colocar combustible en el mercado internacional.

El otro estudia quitar combustible de ese mercado para proteger su precio interno.

En lo personal, no necesito que ninguno me quiera.

A estas alturas de la vida tampoco exijo afecto de potencias nucleares.

Pero viviendo en Guatemala —ese lugarcito del mapamundi donde las grandes potencias toman decisiones y nosotros recibimos las facturas— uno empieza a agradecer una cosa bastante más modesta:

que cuando llegue una crisis, quien tiene la mano sobre la llave recuerde que hay gente del otro lado de la tubería.

Porque quizá sea cierto aquello de que en las dificultades se conoce a los amigos. Y a los hijos de puta también.

Celebremos pues, mientras podamos, con arrocito chino... 

*

martes, 22 de septiembre de 2026

Si Claude se llamara Pedro

USA parece observar con enorme preocupación al señor morenito que cruza la frontera buscando trabajo, pero contempla con entusiasmo la construcción de naves industriales del tamaño de ciudades, repletas de servidores que consumen electricidad con la misma hambre de Nerón durante un incendio.

El primero se llama Pedro.

El segundo se llama inteligencia artificial.

Y curiosamente (o tal vez no tanto) muchas de las acusaciones contra uno son perfectamente válidas para el otro.


Pedro viene a quitarte el trabajo

Éste es uno de los argumentos clásicos contra la inmigración.

Pedro llega.

Pedro acepta empleo.

Pedro compite con alguien.

Y por tanto, Pedro representa un riesgo para el trabajador norteamericano.

Trump y sus amigos sigue empleando precisamente este razonamiento en algunas de sus políticas migratorias. En septiembre de 2026, por ejemplo, la Casa Blanca justificó nuevas restricciones al programa H-1B afirmando que ciertos abusos del sistema desplazan trabajadores gringuitos, deprimen salarios y perjudican sus oportunidades laborales.

Perfectamente.

Aceptemos por un momento el principio:

si una cosa puede desplazar a los american workers, deberíamos preocuparnos por ella.

En ese preciso momento entra Claude por la otra puerta.

Claude no pide salario.

Claude no duerme.

Claude no solicita seguro médico.

Claude no llega tarde porque hubo un accidente en la autopista.

Claude no necesita vacaciones.

Y Claude puede escribir código, resumir documentos, revisar contratos, atender clientes, analizar información, redactar informes y hacer un número creciente de tareas que actualmente realizan seres humanos.

Pero entonces - e interesantemente - el verbo cambia:

Pedro quita empleos.

Claude aumenta la productividad.

Esto es una diferencia lingüística extraordinaria.

Es como descubrir que si un ladrón entra por la ventana ha cometido allanamiento.  Ah pero si entra por la puerta principal llevando una presentación de PowerPoint está implementando eficiencias...


Pedro consume recursos

Otro argumento habitual:

Pedro necesita vivienda.

Utiliza carreteras.

Sus hijos pueden ir a la escuela.

Acude a hospitales.

Consume electricidad.

Consume agua.

Es decir, tiene la extravagante costumbre de comportarse como un ser humano.

Esto constituye una carga sobre los recursos públicos.

Y de nuevo podemos aceptar el principio:

si una nueva incorporación consume grandes cantidades de recursos, debemos estudiar cuidadosamente sus efectos.

Excelente.

Ahora observemos el data center.

El data center requiere terrenos.

Red eléctrica.

Líneas de transmisión.

Subestaciones.

Agua para refrigeración en determinadas instalaciones.

Generación adicional.

Infraestructura pública.

Y cantidades de electricidad que han crecido lo suficiente como para convertirse en un asunto nacional.

La propia Casa Blanca reconoció este año que la expansión de data centers está aumentando sustancialmente la demanda eléctrica y promovió un acuerdo para que grandes empresas tecnológicas cubran la generación y las mejoras de infraestructura necesarias para sus instalaciones.

Las estimaciones actuales sitúan el consumo de los data centers hacia 2030 aproximadamente entre un 9% y un 17% de toda la electricidad de USA, según distintos análisis citados por PolitiFact.

Pero aquí vuelve a producirse la metamorfosis verbal.

Pedro consume recursos.

El data center requiere infraestructura estratégica.

Pedro presiona la red.

Claude necesita que ampliemos la red.

Pedro usa demasiada electricidad.

Claude necesita una central eléctrica.

Y si Pedro llegara a pedir también una subestación de 500 megavatios, no tardaría mucho para que los good boys de ICE llegaran a tocar su puerta...


Pero Pedro también paga impuestos

Aquí comienza a deteriorarse un poco la metáfora.

Porque Pedro tiene una característica bastante peculiar que no posee un modelo de lenguaje:

cobra un sueldo y luego se lo gasta.

Pedro alquila una casa.

Compra comida.

Compra ropa.

Paga teléfono.

Compra gasolina.

Va al restaurante.

Paga impuestos.

Quizá monta una empresa.

Quizá contrata a alguien.

Puede tener hijos.

Puede comprar una casa.

Puede participar durante décadas en una economía.

La inmigración, por tanto, no consiste simplemente en introducir una boca adicional en USA.

También introduce dos manos, un cerebro, demanda, producción y actividad económica.

Eso no significa que toda inmigración produzca únicamente beneficios ni que sus costos se distribuyan uniformemente. Algunas ciudades pueden soportar más presión sobre vivienda, escuelas, servicios sociales o infraestructura que otras.

Pero eso es precisamente un análisis de costos y beneficios.

Y ahí está el problema.

Porque con la IA sí hacemos ese análisis.


Los data centers tienen “mala fama”

Últimamente ha surgido además una defensa bastante interesante de los data centers.

Que están siendo demonizados.

Que existe desinformación.

Que se exagera su consumo de agua.

Que se exageran sus efectos sobre los precios eléctricos.

Que hay histeria.

Que deberían analizarse sus beneficios fiscales, económicos y tecnológicos antes de juzgarlos.

Un artículo reciente de The Atlantic, por ejemplo, argumenta precisamente que parte de la oposición a los data centers se basa en afirmaciones exageradas o en problemas reales sacados de contexto.

Y ésa es una posición completamente razonable.

Deberíamos examinar los datos.

Distinguir casos.

Comparar beneficios y costos.

Evitar el pánico.

No demonizar una tecnología por intuición.

Perfecto.

Ahora hagamos exactamente lo mismo con Pedro.


Pedro tiene muy mala prensa

Imaginemos que mañana alguien dijera:

—Existe mucha desinformación sobre los inmigrantes.

—Algunos efectos negativos están exagerados.

—No todos producen el mismo impacto económico.

—También pagan impuestos.

—También trabajan.

—También crean demanda.

—También emprenden.

—Hay que comparar costos y beneficios.

Vaya! Mira cómo cambia el tono de la conversación..

  • Porque el data center entra en el debate político como una inversión.
  • Pedro entra como un problema.

Y una vez asignadas esas dos categorías, todo lo demás se acomoda obedientemente.

Si el data center necesita electricidad, debemos construir electricidad.

Si Pedro necesita vivienda, está presionando el mercado inmobiliario.

Si la IA transforma industrias, USA debe liderar la transformación.

Si Pedro transforma una comunidad, alguien pregunta por qué la comunidad está cambiando.


La inteligencia artificial es una cuestión de seguridad nacional

Ésta es probablemente la diferencia más importante.

El gobierno de USA no considera la IA simplemente una aplicación informática.

La considera poder nacional.

La Casa Blanca ha descrito explícitamente el liderazgo de USA en inteligencia artificial como una cuestión de innovación, infraestructura crítica, ciberseguridad y liderazgo global.

Desde ese punto de vista, un data center no es sólo un edificio lleno de ordenadores.

Es capacidad industrial.

Capacidad militar.

Propiedad intelectual.

Competencia con China.

Productividad.

Poder económico.

Y entonces incluso sus inconvenientes son reinterpretados.

No son razones para impedirlo.

Son problemas que deben solucionarse para que pueda existir.

Ésa es una diferencia fundamental.

Cuando algo se considera estratégico, sus costos son obstáculos.

Cuando algo se considera una amenaza, sus costos son pruebas.


Si Claude se llamara Pedro

Supongamos, pues, que Claude se llamara Pedro.

Pedro llega a Arizona.

Consume cantidades descomunales de electricidad.

Necesita varios millones de galones de agua.

Puede alterar el mercado laboral.

Podría sustituir trabajadores.

Necesita infraestructura pública.

Su llegada transforma industrias enteras.

Y nadie sabe exactamente qué efectos tendrá dentro de veinte años.

Probablemente Pedro no superaría la primera entrevista con inmigración.

Pero cambiemos una cosa.

Pedro ya no es un señor de treinta años.

Pedro es un edificio de 80,000 metros cuadrados lleno de GPUs.

Ahora Pedro recibe incentivos fiscales.

Una línea eléctrica.

Permisos acelerados.

Una ceremonia con tijeras gigantes.

Y posiblemente un gobernador anunciando que la llegada de Pedro representa el futuro económico del estado.

Pedro, que ayer constituía una amenaza existencial, hoy resulta ser infraestructura estratégica...

Nunca había sido tan importante tener buenos formatos de archivo, usuario y password..


Entonces what the fuck man

Por qué aplicamos estándares tan distintos cuando evaluamos sus costos?

Cuando hablamos de inteligencia artificial decimos:

"No exageremos"

"No tengamos miedo"

"Veamos los datos"

"Consideremos los beneficios"

"Gestionemos los riesgos... No detengamos el progreso"

Cuando hablamos de inmigración, resulta mucho más fácil escuchar:

"Nos están quitando los trabajos

"Consumen nuestros recursos"

"Están cambiando nuestro país"

"Representan una amenaza"

Qué de ahuevo - deberíamos aplicar exactamente el mismo rigor a ambos.

Porque si un fenómeno merece ser examinado por sus beneficios además de sus costos, seguramente el principio debería sobrevivir al cambio de nombre.

Aunque uno se llame Claude.

Y el otro Pedro.

Porque al final puede que descubran de una vez que el inmigrante que supuestamente venía a robar el empleo... estaba trabajando, pagando impuestos y comprando hamburguesas…

... mientras la máquina que recibieron con banda, pompa, gobernadores, subvenciones y un transformador de alta tensión... estaba aprendiendo a hacer su trabajo...

Y entonces será demasiado tarde para deportarla.

...porque ocupa ochenta hectáreas...

*

lunes, 14 de septiembre de 2026

Campaña nacional cognitiva

El informe PISA (Programme for International Student Assessment) es un estudio internacional realizado por la OCDE que mide el rendimiento académico de estudiantes de 15 años en matemáticas, ciencias y lectura.

Su objetivo es proporcionar datos que permitan a los países analizar sus sistemas educativos, orientar políticas públicas y mejorar sus resultados.

Y, como suele pasar en los eventos internacionales donde el esfuerzo individual no es factor, Guatemalita fue Guatemalita.

8% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo en matemática.

En lectura, apenas el 17%.

En ciencias, el 21%.

Casi ningún alumno alcanzó los niveles altos de desempeño en las tres materias.

El alumno que sí lo alcanzó tuvo un accidente en moto al día siguiente...*

Hablemos sólo del área de lectura en esta ocasión, porque una sobredosis de depresión nunca es buena.

El nivel 2 no es literatura comparada ni descifrar a Borges afiebrado: es poder identificar la idea principal de un texto, localizar información y reflexionar de manera básica sobre lo leído.

Aparte de nuestro finado motorista, prácticamente ningún estudiante guatemalteco llegó a los niveles 5 o 6 de lectura, donde ya hablamos de comprender textos largos, manejar conceptos abstractos y distinguir hechos de opiniones utilizando pistas implícitas.

Entonces no debería extrañarnos que quieras explicar qué es un HORMUZ y te respondan con barricadas, fuego y una revolución liderada por César, el mono.

Estamos PISA-2.

(Este chiste fue diseñado, de acuerdo con las estadísticas anteriores, para insultarte en tu propio nivel de comprensión lectora: corto, vulgar y bobo).

Es una mentira que estemos alfabetizados.

Estamos confundiendo la línea de salida con la meta.

Tal vez ahora quede más claro cuando uno repite y repite:

“No basta con leer. Hay que comprender.”

No basta con agarrar un lápiz y garabatear las iniciales de tu nombre.

Tienes que:

* Comprender qué dicen las palabras y utilizar esa información: alfabetización funcional.

* Relacionar ideas, cuestionarlas, detectar contradicciones, evaluar evidencia y construir conclusiones propias: alfabetización intelectual.

Pero noooo...

Entonces ahí estás gritando consignas.

Cortas, porque las largas te marean:

“No al subsidio”.

“Culpa del presidente”.

Prueba ahora gritar esta consigna: “Gasolina cara por Hormuz”, mastica chicle y da un paso.

Pero tengo que admitir algo: la debacle de la lectura no ocurre sólo en Guatemala.

Es un fenómeno global que coincide con la expansión de las pantallas y con una transformación radical en la manera en que consumimos información: redes sociales, notificaciones, videos cortos, titulares, fragmentos, estímulos constantes.

Nos estamos habituando a no razonar largamente.

La comunicación política se vuelve más primitiva y tribal.

Y estamos tratando de enseñar comprensión lectora a los niños dentro de un ecosistema tecnológico optimizado para interrumpirlos cada nueve segundos.

Eso es verdad.

También es verdad que a nosotros nos pega más duro porque estamos en el fondo de la tabla.

Mira: estamos solos.

A estas alturas debería quedarte claro que ni el sistema, ni el gobierno, ni alguna fuerza internacional de ocupación van a venir a salvarnos.

Nos tenemos que salvar nosotros.

Hay que empezar por uno mismo y por las personas cercanas.

Leer.

Comprender.

Preguntar.

Contrastar.

Enseñar a nuestros hijos a hacer lo mismo.

No será fácil.

Pero quizá habremos conseguido finalmente llegar al siglo XX cuando, como nación, alguien nos presente un dato y seamos capaces de responder:

“Espera. Eso no cuadra. Explícamelo otra vez.”

Y entonces, tal vez, estaremos preparados para empezar a resolver la crisis cognitiva del siglo XXI.

Verás...

la gasolina es lo de menos...

*






* Nota al pie de página: El accidente es ficticio, pero producimos tan poco talento y lo exponemos a la violencia vial, irresponsabilidad, malas decisiones y entornos precarios que el chiste no habla bien de nosotros...

"La primera generación de apps con IA integrada"...

*rolls eyes*

Primero hagamos que cuadre la conta...

AH. AH. AH. SUELTE ESE CLAUDE

Cuadre de manera DETERMINISTA Y TRAZABLE

Nada de alucines y mamadas...

Pftttt

GET OF MY LAWN

*



viernes, 11 de septiembre de 2026

Orange man is going down (again)

Cuando eres muy estúpido para aprender la lección 

el universo te la repite 

las veces que sean necesarias 

 *