Batfink ha dicho
Para renacer, primero debes morir
lunes, 18 de mayo de 2026
Filosofía barata y zapatos de Schopenhauer
viernes, 15 de mayo de 2026
Your very father sono ancora Io - Capítulo IIICDXVCMXXVIDIIIDCCCXCVIIIC * 10^111
Ah estos "expertitos"
Te encantaría verme fuera de la jugada
Pero no puedes
Tengo SIGLOS haciendo esto...
*
jueves, 14 de mayo de 2026
El top de YouTube, 2026
T-Series, MrBeast y Cocomelon son dos templos distintos del mismo dios:
reward...
Y el algoritmo, con cara de sacerdote electrónico, murmura:
“Otra vez.”
*
martes, 12 de mayo de 2026
miércoles, 6 de mayo de 2026
sábado, 2 de mayo de 2026
Wrong - Depeche Mode
viernes, 1 de mayo de 2026
La explicación matemática a la no- matemática de un tipo anaranjado
jueves, 30 de abril de 2026
La Cofradía Irreverente de los Late Night Shows
sábado, 25 de abril de 2026
lunes, 20 de abril de 2026
Por qué le creen...
jueves, 16 de abril de 2026
Piñas, grasa visceral y amistades
Para mi buen amigo, Gio
Hay amistades que se prueban en la adversidad, otras en la lealtad… y algunas, como la mía con aquel buen compañero de trabajo, en el pasillo de los aceites del supermercado.
—Acompáñame —me dijo con una solemnidad que uno reserva para los entierros o las bodas.
Y yo, que soy amigo fiel pero no necesariamente prudente, lo acompañé.
Llegamos al Paíz y caminamos en silencio hasta el estante donde reposaban, alineadas como soldados de infantería aceitosa, las botellas de oliva. Allí se detuvo, tomó una, la miró como quien evalúa el destino y, girándose hacia mí, formuló la pregunta más inquietante que jamás haya escuchado en un supermercado:
—Cuál de estos aceites es más rico…?
—Para ensaladas o carne el de oliva te convie...
—Yo digo para tomar
—Wot...
Hubo un silencio. Un silencio denso. Un silencio bien aceitoso.
—Ninguno —respondí, con la claridad de quien aún confía en la lógica del universo.
Entonces me explicó. Siempre hay una explicación. A veces innecesaria, pero siempre hay.
Un doctor —y ya sabemos que cuando aparece un doctor en una historia, la historia deja de ser inocente— le había prescrito un tratamiento revolucionario: una piña diaria, entera, triturada o mascada según el humor del paciente, durante 10 días... Y como golpe final, un acto que podríamos calificar de heroico o de insensato, según el intestino del implicado:
beberse un bote entero de aceite.
—Para bajar la grasa visceral —añadió, como quien dice “para el polvo en los muebles”.
Yo asentí, porque en ese momento comprendí que no estaba allí como consejero, sino como testigo. Y los testigos, como es sabido, no intervienen: narran.
Al fin eligió un aceite de oliva con especias. Siempre hay un toque gourmet en las tragedias modernas.
Regresamos a la oficina sin decir mucho. Él marchó a su escritorio con su destino líquido oculto en la proverbial bolsa de plástico amarilla, y yo regresé a mi puesto con la incómoda sensación de haber participado, aunque fuera por omisión, en un experimento de consecuencias inciertas.
Al día siguiente no se apareció al laburo
No hubo paseo. No hubo supermercado. No hubo piña.
Hubo, sí, una llamada.
—Soy yo... no digas nada —susurró con la voz de quien ha visto cosas... cosas que ningún hombre debería ver. —Si preguntan por mi... no vayas a contar a donde fuimos ayer.
—Y eso como por qué?
—Desde que me desperté no he dejado de CAGAR...
Y colgó.
Nunca volví a mirar una botella de aceite de la misma manera. Y cada vez que paso por la sección de frutas, hay una piña que, inexplicablemente, parece observarme con una mezcla de compasión y advertencia.
Porque hay decisiones en la vida que engrandecen nuestras ensaladas…
y otras que nos arrastran, sin dignidad pero con urgencia, hacia la gélida intimidad del trono de porcelana...
**
lunes, 13 de abril de 2026
Trumpinflas: El arte de ganar perdiendo pero ganando
Periodista:
Señor, usted insiste en que “ganaron” en el estrecho… puede explicarlo claramente?
Trumpinflas:
Pero claro! Nosotros ganamos ganado… digo, ganamos ganando. Porque una cosa es haber ganado, y otra muy distinta es tener ganado. Y déjeme decirle que nosotros tenemos mucho ganado… pero hablando lo que se dice en términos bovinos.
Periodista:
Entonces… no es una victoria militar?
Trumpinflas:
Pues esa digo yo que viene siendo una victoria conceptual. Porque cuando uno tiene ganado, ya ganó algo… aunque no sepa exactamente qué fue lo que ganó. Y eso, joven, es ganancia pura.
Periodista:
También dijo que necesitaba apoyo de la OTAN...
Trumpinflas:
No, no, no… ahí hay una confusión muy común. Yo no dije que necesitaba apoyo… dije que necesitaba a Pollo.
Periodista:
A… quién?
Trumpinflas:
A Pollo. Un tipazo. Muy respetado en el ámbito internacional… bueno, no tanto internacional, más bien local, pero con potencial global. El problema es que lo confundieron con “apoyo”, y ahí se armó todo este malentendido.
Periodista:
Y quién es Pollo exactamente?
Trumpinflas:
Eso es lo de menos. Lo importante es que cuando uno necesita a Pollo, no necesariamente necesita apoyo… pero puede parecer que sí, dependiendo de cómo se escuche lo que no se dijo.
Periodista (ya de malas):
Entonces… ganaron ganado y no necesitaban apoyo sino a Pollo?
Trumpinflas:
Exactamente. Y fíjese qué interesante: ni el ganado era ganado, ni Pollo era apoyo… pero todo funcionó como si lo fuera. Y cuando algo funciona como si fuera, sin serlo del todo, entonces es cuando realmente es.
Periodista:
También se mencionó que consideró eliminar una civilización completa…
Trumpinflas:
Bueno, eso fue un malentendido bien entendido. Yo dije que podría hacerlo, pero no lo hice porque ya lo había pensado… y cuando uno piensa algo tan fuerte, ya no hace falta hacerlo, porque queda hecho en potencia.
Periodista:
Eso suena… preocupante.
Trumpinflas:
Al contrario, es tranquilizante. Porque lo que no se hace, no se deshace… y por lo tanto, permanece en el orden del no-desorden.
Periodista:
Y la imagen suya como Jesús…
Trumpinflas (ajustándose la corbata):
Eso no fui yo… o sí fui yo, pero no en el sentido literal de haber sido yo siendo yo. Fue una representación representativa de algo que representaba lo que yo represento… aunque después representé que no lo representaba.
Periodista:
Pero luego dijo que era un doctor…
Trumpinflas:
Exacto. Porque cuando uno cura, es doctor… y cuando salva, es otra cosa. Entonces preferí quedarme con lo médico, que es más científico, aunque no necesariamente más comprobable.
Periodista:
Señor, se ha informado que usted planea eliminar el bloqueo de Irán… bloqueando el estrecho de Ormuz. No es contradictorio?
Trumpinflas (serio, casi ofendido):
Para nada! Lo que pasa es que usted está viendo el bloqueo desde una perspectiva bloqueada. Mire, hay bloqueos que bloquean… y hay bloqueos que desbloquean bloqueando. Nosotros aplicamos el segundo. Es una técnica muy avanzada: usted bloquea el bloqueo original, y al bloquearlo, lo deja sin bloqueo… porque queda doblemente bloqueado.
Periodista:
Eso suena como… más bloqueo.
Trumpinflas:
Ahí está el error. Porque cuando algo está bloqueado una vez, está bloqueado. Pero cuando está bloqueado dos veces… se cancela el bloqueo. Es como multiplicar negativos, pero sin matemáticas.
Periodista:
Entonces bloquear el estrecho es una forma de liberar el paso?
Trumpinflas:
Exactamente. Usted lo ha entendido mal… pero bien. Porque al impedir que pase lo que no queremos que pase, permitimos que pase lo que sí queremos que pase… aunque tampoco pase del todo.
Periodista:
Y eso beneficia a quién?
Trumpinflas:
A todos… y a nadie. Porque si todos se benefician, nadie puede quejarse, y si nadie se queja, entonces el bloqueo deja de existir en términos prácticos, aunque siga ahí estratégicamente.
Periodista (rendido):
Entonces… cuál es el resumen?
Trumpinflas:
Muy sencillo: hicimos todo sin hacer nada, ganamos sin terminar de ganar, pedimos ayuda sin necesitarla, evitamos destruir lo que no destruimos… y todo eso, joven, es un éxito que no se puede explicar… pero se explica solo.
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