jueves, 23 de julio de 2026

La cisterna mágica llena de patriotismo

El petróleo subió porque en Oriente Medio existe la costumbre de resolver las diferencias políticas disparándole a todo lo que flota

Dos petroleros saudíes fueron atacados en el mar Rojo, el tránsito del crudo volvió a parecer una actividad recreativa para suicidas y el barril de Brent saltó hasta superar los cien dólares

Este acontecimiento produjo inquietud en Londres, nerviosismo en Nueva York y bloqueos de carreteras en Guatemala

Lo último es completamente lógico...

Cuando los houthies atacan un barco en Yemen, el procedimiento internacionalmente recomendado consiste en atravesar un autobús en la calzada Roosevelt

No existe arma geopolítica más poderosa

—¡Retírense del mar Rojo! —grita don Toribio desde el kilómetro 15

Y los houthies, al recibir la noticia, convocan inmediatamente una reunión de emergencia:

—Hermanos, tenemos un broblemas

—Los americanus?

—Beor que esos, Mustafá 

—Israel?

—Mucho beor

—Bero quiénes? Hablas ya...!!!

—Los pilotos de Guatemalas están enojados

Silencio

Un combatiente deja caer el lanzacohetes.

Otro comienza a rezar

El comandante mira el mapa, busca Guatemala durante veinte minutos y finalmente pregunta:

—Y qué exigen?

—Que baje las gasolinas

—Que Alá nos agarre confesados! - Esos hombres no conocen el miedos...!!!!11

La protesta contra el universo

Los manifestantes explican que el combustible está demasiado caro.

Esto es indudablemente cierto

También están caras las casas, la carne, los medicamentos, la educación, los automóviles, el queso y probablemente hasta las cosas que todavía no han sido inventadas

Pero la protesta moderna no necesita encontrar al culpable. Le basta con encontrar una carretera

La carretera jamás se defiende

Es el sospechoso ideal

No importa que el ciudadano atrapado en el tráfico no sea petrolero, legislador, ministro, jeque árabe, presidente estadounidense ni comandante houthi

Es culpable de una falta mucho más grave:

quería llegar a su trabajo...

Por eso debe ser castigado

—Nosotros sufrimos por el precio del combustible —dicen los transportistas

Y para demostrarlo impiden circular a miles de personas, detienen camiones de alimentos, retrasan entregas, aumentan los costos logísticos y colaboran generosamente para que mañana todo resulte aún más caro

La protesta es, por tanto, una máquina perfecta

Funciona así:

1. La gasolina sube
2. Se bloquean las carreteras
3. Transportar mercancías cuesta más
4. Los productos suben
5. Se protesta porque los productos subieron

Es un perpetuum mobile económico.

La ciencia llevaba siglos buscando uno.

Guatemala lo encontró atravesando un bus...

La gasolinera filantrópica

También existe la teoría de que las gasolineras deberían vender el combustible barato aunque lo hayan comprado caro

Es una teoría muy hermosa porque no ha sido contaminada por el contacto con la realidad

Según ella, toda estación de servicio posee, detrás de los baños, una cisterna mágica llena de patriotismo

Cuando el precio internacional aumenta, el propietario sólo debe abrir la válvula del civismo y comenzar a regalar gasolina

—Cuánto le debo?

—Nada, compatriota. Hoy estamos despachando regular, súper y amor a la patria

—Y el diésel?

—El diésel se terminó, pero todavía nos queda solidaridad premium

No se comprende por qué esta fórmula no se aplica también a los demás negocios

Cuando suba la harina, las panaderías podrían regalar pan.

Cuando suba el acero, las ferreterías podrían regalar láminas.

Cuando aumenten los alquileres, los propietarios podrían ofrecer apartamentos gratuitos con vista al optimismo.

Y cuando un piloto de autobús necesite combustible, podría transportar pasajeros gratis por puro fervor nacional

Esta última propuesta, curiosamente, suele recibir menos entusiasmo...

La llamada de Bernardo

El siguiente acusado es el presidente.

Porque, naturalmente, cuando el petróleo sube debido a una guerra internacional, el presidente de Guatemala debe llamar al presidente de Estados Unidos:

—... Aló... Donald?

—Hello, who is this?

—Bernardo

—WHAT THE FUCK IS A BERNARDOU

—Bernardo, Presidente de Guatemala

—Ooooh yeah - Bernardo presidente de el Guatemalo - a beautiful beautiful country full of beautiful beautiful tacos - nobody loves mexican tacos more than me...

—Eeeh - well... anyways - I just called to say, Trumpito, no lo hagás

—Don't do what 

—Lo del petróleo

—Cuál petroleo-um?

—El que está caro...

—Está carito - so fucking what?

—Que lo pongás barato. Hay unos señores bloqueando la ruta al Pacífico...

—Awww fucking motherfucking shit. Say no more - I will suspendieshion american war politics right fucking now...!!!

Y así, gracias a un autobús cruzado en Villa Nueva, se alcanzaría la paz mundial

El estrecho de Ormuz sería reabierto

Los houthies entregarían las armas

Las bolsas se recuperarían

Y don Toribio podría volver a manejar su unidad con la satisfacción del hombre que ha doblegado al imperialismo antes del almuerzo

Los diputados invisibles

Pero la comedia posee un segundo acto.

En él aparecen quienes aprovechan el aumento para desacreditar al gobierno

Es una actividad legítima. Los gobiernos deben ser criticados, vigilados y, cuando corresponde, golpeados políticamente con una silla

Pero conviene recordar un pequeño detalle ornamental llamado Congreso de la República.

Los subsidios, las exenciones fiscales, las modificaciones presupuestarias y muchas de las medidas económicas no brotan espontáneamente del escritorio presidencial.

Necesitan leyes.

Y las leyes las aprueban los diputados.

Esos mismos diputados que pueden bloquear una propuesta, retrasarla, mutilarla, archivarla y después presentarse ante las cámaras para preguntar con expresión dolorida:

—Por qué el gobierno no hace nada?

Es una técnica política admirable.

Primero se le quitan las ruedas al automóvil.

Después se denuncia que el conductor no avanza.

El Ejecutivo tampoco queda absuelto por decreto celestial. Debe proponer medidas, presentar cifras, negociar, priorizar y explicar de dónde saldrá el dinero.

Pero si se desea un subsidio, la pregunta no debería ser únicamente:

—Qué está haciendo Bernardo?

También convendría preguntar:

—Qué iniciativa se presentó?

—Cuánto cuesta?

—Quién la financiará?

—Qué diputados la apoyaron?

—Cuáles la bloquearon?

Esas preguntas son menos emocionantes que gritar consignas, pero tienen una peligrosa relación con los hechos...

El subsidio universal

En cuanto aparece la palabra subsidio, todos sentimos una súbita vocación socialista respecto al dinero ajeno.

Queremos que el Estado pague parte del combustible.

El Estado, por supuesto, no tiene dinero.

Tiene nuestro dinero

Por eso el subsidio funciona de manera prodigiosa:

El ciudadano paga gasolina cara.

Luego paga impuestos.

Después el gobierno toma esos impuestos y devuelve una parte para ayudarle a pagar la gasolina cara.

Finalmente, algún político anuncia:

—Les hemos dado un beneficio.

Y el ciudadano, emocionado, agradece que le hayan devuelto veinte de los cien quetzales que previamente le quitaron.

El subsidio puede ser necesario. En ocasiones lo es.

Pero no es gasolina gratuita.

Es una factura trasladada de bolsillo.

Y si se diseña mal, termina subsidiando por igual al autobús colectivo, al automóvil particular, al empresario con flotilla y al caballero que utiliza una camioneta de tres toneladas para ir solo a comprar tortillas.

El dinero público posee una extraordinaria capacidad para comenzar ayudando al pobre y terminar financiando la comodidad del listo...

La auténtica protesta

Una protesta seria debería pedir algo que alguien realmente pueda hacer.

Por ejemplo:

—Reduzcan temporalmente este impuesto.

—Publiquen la estructura del precio.

—Auditen los márgenes.

—Creen un apoyo focalizado para el transporte colectivo.

—Expliquen cuánto costará y de dónde saldrá.

Eso sería demasiado específico.

Y la especificidad tiene un defecto terrible: permite comprobar después si alguien cumplió.

Es mucho más cómodo exigir:

—Que baje la gasolina!

Es una demanda magnífica porque no señala responsable, mecanismo, plazo ni financiamiento.

Tiene la precisión técnica de pedir que deje de llover.

Epílogo patriótico

Así que aquí estamos.

Unos guerreros atacan barcos en Medio Oriente.

El petróleo sube en Londres.

Wall Street cae en Nueva York.

Los diputados se culpan mutuamente en el Congreso.

Los políticos culpan al presidente

Los manifestantes bloquean al ciudadano

Y el ciudadano, que no atacó ningún petrolero, no controla ninguna refinería, no redacta leyes y no tiene el teléfono de Trump, llega tarde al trabajo como castigo por su participación imaginaria en la crisis energética mundial.

Tal vez ésa sea la definición más exacta del tercer mundo:

Un lugar donde nadie puede resolver el problema, pero todos saben perfectamente a quién impedirle el paso...

*

lunes, 20 de julio de 2026

Como todo en la vida, Argentina

... uno sólo despierta y se va hasta arriba a atacar cuando 

ya te metieron el gol 

cuando el tiempo se acabó

y el daño está hecho...

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viernes, 17 de julio de 2026

El hombre que patentó el fuego

Prometeo cometió un error imperdonable.

No fue robar el fuego a los dioses. Los dioses están acostumbrados a que les roben: plegarias, méritos, milagros y, en épocas electorales, hasta el nombre.

Su verdadero error fue entregárselo gratuitamente a los hombres.

De haber tenido un abogado, Prometeo habría fundado la Sociedad Olímpica de Combustión, Calefacción y Churrascos, S. A., habría registrado la llama como propiedad intelectual y habría concedido licencias distintas para cocinar, calentarse, iluminar cavernas y quemar herejes.

Zeus, en lugar de castigarlo, lo habría nombrado empresario del año.

Pero Prometeo era un idealista, defecto que consiste en creer que la humanidad merece aquello que necesita. Tomó el fuego, descendió hasta los hombres y dijo:

—Aquí lo tenéis. Usadlo.

No añadió:

—Solo para uso doméstico.

Ni:

—Prohibida su reproducción total o parcial.

Ni siquiera tuvo la precaución elemental de imponer una tarifa por chispa.

Los hombres, naturalmente, encendieron hogueras. Cocieron alimentos, espantaron animales, iluminaron la noche, fundieron metales y descubrieron que, reunidos alrededor del fuego, podían contarse historias.

Fue entonces cuando aparecieron los administradores.

El primer administrador de la historia se acercó a una hoguera y preguntó:

—Quién es el titular de esta llama?

Nadie lo sabía.

—Grave irregularidad —dijo.

Sacó una tablilla de barro, anotó el número de personas que se calentaban y calculó una deuda retroactiva desde el Paleolítico.

Otro funcionario llegó poco después y explicó que la licencia de iluminación no cubría el uso culinario. Un tercero sostuvo que el humo constituía una comunicación pública de la combustión. Un cuarto exigió derechos adicionales porque alguien había cantado junto a la fogata.

Así nació la civilización.

No alrededor del fuego, como afirman los antropólogos, sino alrededor de la primera factura por utilizarlo.

Desde entonces, el hombre ha perfeccionado extraordinariamente su capacidad para descubrir cosas y, todavía más, su capacidad para impedir que otros las usen.

Inventó la escritura para transmitir el pensamiento y enseguida inventó el contrato para detenerlo.

Inventó la imprenta para que las ideas viajaran y luego puso un cobrador en cada frontera.

Inventó la música para unir a los hombres y acabó enviando inspectores a los restaurantes para descubrir si un pianista había tocado, sin autorización, una melodía solicitada por un párroco.

El párroco pidió la canción porque le recordaba a su madre.

El pianista la tocó porque sabía tocarla.

Los clientes la escucharon porque todavía conservaban alma.

Y el propietario del catálogo exigió trece mil dólares porque conservaba abogados.

Todo perfectamente legal.

La legalidad es esa admirable operación mediante la cual la codicia se afeita, se pone corbata y consigue que la llamen derecho.

Naturalmente, debe compensarse al artista. El artista necesita comer, vivir, comprar instrumentos y, en ocasiones, divorciarse, actividad esta última que ha producido más discos que todas las musas reunidas.

Pero una cosa es alimentar al creador y otra muy distinta alimentar eternamente a quienes compraron los papeles del creador después de muerto.

Una canción puede nacer de un músico, pero no vive en él.

Vive en quien la canta borracho.

En quien la aprende con tres acordes.

En quien la escucha mientras se enamora.

En quien la toca en Bangkok para vender un cd grabado por un dólar y llevar comida a su casa.

El abogado preguntará:

—Tiene autorización?

El hambre, que desconoce la jurisprudencia, responderá:

—Tiene hijos.

Y habrá quien diga que permitir la copia destruye la creación.

Es curioso.

Durante miles de años, los hombres copiaron historias, canciones, herramientas, recetas, palabras, gestos, técnicas y sueños. Gracias a esa indecente promiscuidad intelectual llegamos hasta aquí.

Nadie pagó derechos por aprender a encender una hoguera.

Nadie pidió permiso para mejorar la rueda.

Nadie demandó a un niño por pronunciar palabras inventadas por generaciones anteriores.

Pero ahora se pretende que una inteligencia, humana o artificial, aprenda sin haber mirado jamás lo que otros hicieron.

Es decir: se quiere fabricar una mente virgen, ignorante y obediente.

Una mente que no herede.

Una mente que no relacione.

Una mente que no transforme.

Una mente que solo conozca aquello para lo que posee licencia.

Eso no sería una inteligencia.

Sería un esclavo con suscripción mensual.

Porque aprender es tomar el mundo recibido, romperlo, combinarlo y devolverlo convertido en otra cosa. Todo creador ha robado respetuosamente a los muertos. La originalidad no consiste en no deberle nada a nadie; consiste en pagar la deuda creando algo que los anteriores no pudieron imaginar.

La humanidad no avanza porque cada generación cierre una puerta.

Avanza porque alguien la deja abierta.

Por eso los grandes inventos deben estar al servicio de los hombres. No porque los hombres sean buenos. No lo son. El hombre puede utilizar el fuego para cocinar o para incendiar la casa del vecino, especialmente si el vecino escucha música después de las diez.

Los inventos deben servir a la humanidad precisamente porque, sin ellos, la humanidad queda dividida entre quienes poseen la llama y quienes deben pedir permiso para no congelarse.

Y quien recibe una antorcha y la oculta no es su dueño.

Es el último eslabón de una cadena que ha decidido romper.

Puede llamarse empresario, propietario, inversionista o custodio de derechos.

Pero no puede llamarse heredero de la humanidad.

Porque pertenecer a la humanidad no consiste solamente en haber nacido con forma humana. Consiste en comprender que recibimos más de lo que podremos producir jamás: lenguaje, música, ciencia, memoria, herramientas, historias y fuego.

Todo nos fue prestado por muertos que no conocimos.

Y nuestra única obligación verdaderamente noble es añadir algo y entregarlo.

Prometeo lo comprendió.

Por eso fue castigado.

No por ladrón.

No por rebelde.

Ni siquiera por amar demasiado a la humanidad.

Fue castigado porque cometió el crimen que ningún monopolio perdona:

entregó una cosa indispensable y olvidó colocar una caja registradora al lado.

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sábado, 11 de julio de 2026

Trump USA

Un estafador no necesita ser demasiado inteligente 

si sus víctimas son lo suficientemente estúpidas...

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martes, 30 de junio de 2026

Un 7.5 no nos mata

Un 7.5+ no nos mata por magnitud

Nos mata por construcción mediocre

rutas frágiles

improvisación

vidrio

barrancos

pánico y falta de agua

El escudo es cero fe en que alguien va a llegar rápido...

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lunes, 29 de junio de 2026

DEMOCRACIA, AGUA EN POLVO Y OTROS ELECTRODOMÉSTICOS

Crónica de un viaje al interior de la máquina de picar carne con etiqueta de "máquina de hacer democracia"

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Aviso al lector: Todo lo que aquí se cuenta es rigurosamente cierto, lo cual demuestra, una vez más, que la realidad es un chiste de mal gusto que Dios se cuenta a sí mismo cuando no le ve la gracia a sus criaturas.

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I. Donde se explica cómo un péndulo puede marear a trescientos millones de personas sin mover el café

Alguna vez llegué a USA con la maleta cargada de ilusiones y la cabeza cargada de películas. Creía en el rock, en las hamburguesas y en eso que llaman democracia. Eran tres creencias, como la Santísima Trinidad, pero en profano y con más grasa saturada.

Pero con el tiempo advertí algo extraño. Aquí la política es un péndulo. Pero un péndulo extrañísimo, de feria, de esos que no oscilan de un extremo a otro sino que se mueven dentro de un arco tan pequeño que uno podría pensar que está parado. La gente grita, se enfada, se divorcia de sus amigos de Facebook porque el péndulo ha oscilado tres milímetros hacia la izquierda o cuatro milímetros hacia la derecha.

Siempre ha habido dos opciones: republicano o demócrata - nunca ha prosperado una tercera opción - nunca ha habido alianzas pluralistas - y esto es por diseño... but keep on reading...

Es café o es café descafeinado. Pero siempre es café.

El mecanismo de control es el Colegio Electoral

En el país donde vives, tu democracia tiene un colegio electoral? Probablemente no - tamizan tu voto con otros mecanismos, pero con Colegio Electoral, no.

Es una cosa tan enrevesada que si uno la explica en una cena se queda sin postre y sin amigos. Pero hay que intentarlo:

El Colegio Electoral es como un portero de discoteca. Tú crees que votas para entrar, pero en realidad el que decide es el portero. Y el portero es de Wyoming. Y Wyoming tiene tres habitantes, pero cuenta como si tuviera el Metropolitano lleno.

O sea que un señor que vive entre bisontes tiene más voto que un barrio entero de Los Ángeles.

II. Donde se descubre que los Padres Fundadores eran unos señores con peluca que no se fiaban ni de su madre

Esto no es una casualidad, porque en política no hay casualidades, como no hay vegetarianos en un asado argentino. Cómo habíamos anticipado, es por diseño

Resulta que en 1787 se reunieron unos caballeros con peluca, todos ellos muy respetables, muy cultos, muy propietarios de tierras y de personas, y se pusieron a diseñar un país. Como eran listos y desconfiados —dos cualidades que juntas dan miedo y por separado dan fracaso— decidieron que el pueblo no podía elegir directamente al presidente.

El lector: pero por qué? Acaso no estábamos en la home of the land y la brave of the free?

Yup - Pero el pueblo es tonto. Lo decían ellos, no yo. Le llamaban "la tiranía de la mayoría".  Tenían miedo de que los pobres votaran a un pobre y les subieran los impuestos.

Así que inventaron un sistema con "electores", que eran señores virtuosos que, en caso de que el pueblo se equivocara —es decir, en caso de que no votaran lo que ellos querían— podían corregir la papeleta. El segundo conteo de los votos que convienen.

Y además, como los estados del sur tenían esclavos que no votaban pero que daban mucho prestigio en las cenas, decidieron que cada esclavo contara como tres quintos de persona para calcular los electores. Ni uno, ni cero. Tres quintos. Como quien parte un pastel y se queda el trozo más grande por razones aritméticas que solo entienden los que llevan peluca.

El lector: La puta madre que me parió! - entonces la democracia más grande del mundo tiene lo mismo de democracia que la selección nacional de Francia tiene de franceses...? Cómo es posible que se haya vendido un sistema con corrector incorporado como si fuera la máxima expresión de la voluntad popular?

Porque el capitalismo no vende productos. Vende relatos. Y este es el relato más rentable de la historia.

III. Donde el autor comprendió que nunca hubo dos partidos y se le cayó el alma al suelo, pero con estilo

A mí también me vino la revelación. La grande. La que separa al niño del adulto, al creyente del apóstata. Como el día que tu papá te mandó a comprar agua en polvo a la tienda y regresaste a avisar que no había.

Nunca hubo más de un partido...

Republicanos y demócratas son el mismo partido con dos disfraces. La gente escoge entre papá estricto o mamá protectora según convenga: Falta mano de obra barata? Queremos migrantes. - los migrantes exigen derechos? Odiamos a los migrantes - Faltan derechos civiles? Hagamos leyes inclusivas - Mucho LGBT? Deshagamos las leyes inclusivas - Necesitamos que se mueva la economía? - una guerrita no nos caería mal - ya se hartaron de las guerras? Entonces hasta nos ganamos un Nobel de la paz ..

Ambos son gerentes de la misma casa, pagada por la misma élite, y ninguno va a derribar las paredes del hogar. El votante cree que elige quién lleva las riendas, cuando en realidad solo elige el estilo de crianza para los próximos cuatro años, mientras el fideicomiso familiar permanece intocable...

Es un partido único: El Partido de la Élite. Y sí, la élite existe, y tiene cuenta corriente, y no se muda nunca.

La polarización es el producto, no el problema. Te dan a elegir entre café y café descafeinado para que no preguntes por qué no hay té, ni chocolate, ni atol de elote.

Comprendí entonces a varios de mis amigos gringos, hippies, científicos, maestros, resistentes, críticos, pensadores, que siempre miraban el american dream como quien mira un filete en casa de un vegano: con la certeza de que aquello no era comestible. Ellos ya sabían lo que dijo el profeta Carlin: "Es un club privado, y tú no estás dentro".

Me sentí huérfano, pero también ligero. Como cuando te quitan una muela picada. Duele, pero luego pasas la lengua y sientes alivio, aunque no quede nada.

IV. Epílogo con hamburguesa

Y sin embargo, el país me gusta. He vivido en él, he amado su cultura, su rock, sus hamburguesas, que son la prueba definitiva de que Dios nos quiere gordos y felices. He tenido amigos de los que te enseñan que la resistencia es una forma de elegancia.

El problema no es la gente. La gente es el producto de un relato que les vendieron envuelto en celofán constitucional. El problema es el que te vende el agua en polvo y te cobra el envío.

Me ha llegado tarde, sí. Pero ha llegado. Y ahora, cada vez que veo el péndulo oscilar, no veo izquierda ni derecha. Veo un metrónomo. Y la música que marca, aunque parezca nueva, es la misma que tarareaban los señores de las pelucas.

Así que levanto mi hamburguesa —con queso, sin bacon, que hay que cuidarse— y brindo por la lucidez tardía, por los amigos que resisten, y por la posibilidad, remota pero posible, de que algún día el agua en polvo pase de moda y volvamos a beber agua de verdad.

Y colorín colorado, este cuento no ha acabado, pero el autor se ha quedado sin hielo y sin esperanza, que es la mejor manera de quedarse para empezar algo nuevo.

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Fin de la crónica, mas no del asunto.

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domingo, 28 de junio de 2026

Wasteful Investment

Guatemala no espanta inversión porque falte talento o ganas de trabajar. 

La espanta porque convierte producir en una carrera de obstáculos

y luego se sorprende de que el capital busque países donde no lo traten como enemigo...

Uno se pregunta cómo todavía hay gente con el valor de invertir en un país donde al que genera se le trata como sospechoso permanente. Infraestructura deficiente, bloqueos, extorsión, inseguridad, trámites lentos, leyes rígidas y encima multas por obligaciones que no generaron ni un centavo. 

No es falta de emprendimiento: es que aquí muchas veces invertir se vuelve "wasteful investment" 

no por el negocio

sino por el desgaste absurdo del entorno...

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martes, 23 de junio de 2026

Rastaman vs Babylon

La justicia, en teoría, protege derechos

En la práctica, demasiadas veces protege posición

Muchas veces protege al que tiene recursos para convertir sus errores en litigio

sus delitos en tecnicismos

sus condenas en apelaciones

y sus escándalos en campaña política

La ley debe proteger al débil contra el fuerte. Esa es su razón de existir

Pero muchas veces la justicia no es ciega

a veces solo mira hacia otro lado cuando el acusado viene bien vestido

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viernes, 19 de junio de 2026

Más amarga que la muerte

Hay veces que El Universo te dedica un sentido triple FUCK YOU cósmico... 

Y tú sabes que es justificadísimo...

Pero a veces aprender la lección no es suficiente para salvarse...

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viernes, 12 de junio de 2026

"Hydration break"

... será la gran puta

Pero ya lo había advertido Arjona 

"8 tiempos fuera pa' vendernos porquerías"...

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