Muchas veces, cuando alguien se queja de las “palabras rebuscadas”, lo que realmente está diciendo es: “esto queda fuera de mi vocabulario habitual”. No es que la palabra sea innecesaria; es que no la dominan...
El español es un idioma riquísimo, construido durante siglos con precisión quirúrgica: cada palabra tiene un matiz, una temperatura emocional, una textura. Reducirlo todo a un puñado de términos planos es como tocar Queen con tres acordes: se puede… pero pierdes la grandeza...
Leer expande el pensamiento. Punto.
Quien lee aprende a distinguir entre "triste" y "melancólico", entre "enojado" y "airado", entre "idea" e "intuición". Eso no es llevárselas de high-life: es afinación fina del cerebro.
No sólo eso: dominar el lenguaje es dominar el pensamiento. Si tu vocabulario es pobre, tu mundo interior también se queda corto. Antes esto se entendía. Hoy pareciera que se celebra la simplificación.
Empobrecer el lenguaje termina empobreciendo también la capacidad de sentir y de pensar profundo...
Así que ya déjate de estimulaciones bucales del apéndice fálico con fines hedonistas - y agarra un diccionario...
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