El Trumpito es un creador de contenido diabólico en busca de likes
Abro el teléfono.
No para trabajar.
No para hablar con mi familia.
No para aprender algo.
Lo abro para mirar cómo se desmorona el mundo en formato vertical.
Swipe.
Un líder cae en Irán.
Swipe.
Un convoy blindado en México.
Swipe.
Un capo abatido.
Swipe.
Un misil.
Swipe.
Un discurso indignado.
Swipe.
Un meme celebrando la guerra.
El algoritmo me conoce mejor que mi madre.
Sabe que me preocupa el orden, el honor, la estabilidad.
Entonces me sirve caos perfectamente curado.
Episodio 1: Decapitación Express
La fórmula es sencilla.
Quita al líder.
Declara victoria.
Espera que la historia haga el resto.
Funciona en las películas de Marvel - que es lenguaje del fanbase del anaranjadito
En la vida real, las estructuras no mueren con las personas.
Pero en TikTok sí.
En TikTok, la política exterior dura 45 segundos.
“El régimen ha caído.”
“El pueblo tomará el poder.”
“Ahora sí viene la democracia.”
Swipe.
Episodio 2: Likes estratégicos
Un operativo aquí.
Una ofensiva allá.
Un enemigo claro.
Un villano caricaturizado.
El público necesita narrativa simple.
No puedes explicar estructuras financieras ilícitas, redes transnacionales, geopolítica energética y equilibrios institucionales en 30 segundos.
Pero sí puedes explicar:
“Los malos perdieron.”
“Nosotros ganamos.”
“Den like si están de acuerdo.”
Y el like es la nueva legitimidad.
Episodio 3: La guerra que no es guerra
“No es guerra.”
Dicen.
Es una “operación”.
Es una “acción limitada”.
Es una “respuesta estratégica”.
Eliminar la cúpula de poder de un país no es guerra.
Es hacer un mandado con drones.
La palabra importa.
Porque la palabra activa al Congreso.
Y el Congreso activa límites.
Así que mejor no usarla.
Swipe.
Episodio 4: El mercado también scrollea
El precio del petróleo sube.
Baja.
Sube otra vez.
Analistas sonríen con gráficos en pantalla.
Traders celebran volatilidad.
Ciudadanos miran la gasolina.
Todo es contenido.
El mundo es un dashboard en tiempo real.
Episodio 5: La fe selectiva
Antes: “No más guerras.”
Ahora: “Es necesario.”
Antes: “El sistema está corrupto.”
Ahora: “Confíen en el líder.”
La coherencia dura lo que dura la memoria digital.
Y la memoria digital dura menos que un video viral.
Episodio 6: El verdadero espectáculo
Lo inquietante no es que haya conflictos.
Siempre los ha habido.
Lo inquietante es la estética.
La política convertida en serie episódica.
La geopolítica como cliffhanger.
El miedo como engagement.
Doom scrolling no es mirar tragedia.
Es consumirla.
Es convertir la caída de gobiernos, la muerte de soldados, la destrucción de ciudades…
en estímulo dopaminérgico.
Swipe.
Epílogo: El infierno no arde, reproduce
El infierno moderno no tiene llamas.
Tiene algoritmo.
No necesita demonios.
Tiene tendencias.
No necesita azufre.
Tiene notificaciones.
Y mientras tanto, nosotros, ciudadanos razonables, reflexivos, preocupados…
Seguimos deslizando el dedo.
Porque detenerse sería pensar.
Y pensar no da likes.
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