"No deberías estar aquí"
y
"pero mañana a las seis te quiero trabajando"
al mismo tiempo...
Y así, tienes una población económicamente necesaria pero políticamente precaria.
Puedes contratarla cuando conviene y convertirla en problema migratorio cuando conviene.
Si realmente expulsaras de golpe a todos los trabajadores indocumentados y después exigieras que cada puesto fuera cubierto con condiciones suficientes para atraer trabajadores legales, el verdadero precio del trabajo aparecería en la factura...
Descubrirías que algunas cosas que creías “baratas” nunca lo fueron.
Simplemente era alguien más que estaba pagando la diferencia con su esfuerzo, su tiempo y su vulnerabilidad.
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