Hay negocios que se hacen con dinero.
Y hay negocios que se hacen con cosas que no son de uno.
Éstos últimos suelen llamarse “modernización”, “alianza estratégica” o “una oportunidad histórica”, según el tamaño del cheque y la calidad del abogado.
FIFA, al parecer, ha decidido que el Mundial —esa pequeña reunión deportiva construida durante un siglo por jugadores, selecciones y millones de aficionados— puede convertirse en un producto de inversión.
Es una idea maravillosa.
También podríamos hipotecar el océano, alquilar la luna para bodas y vender participaciones en el aire, que hasta ahora ha sido escandalosamente gratuito.
La UEFA ha contestado con una claridad extraordinaria:
Hay que reconocerle el mérito pero también hay que hacer notar que UEFA no es ningún convento de monjes descalzos: protege sus torneos, sus calendarios, su Champions, su Euro y su negocio. Obvio. Nadie enfrenta un tigre porque ame la zoología: se enfrenta porque el tigre ya entró a su cocina...
Pero bueno - al menos Europa comprendió el peligro.
En cuanto un inversionista adquiere una parte del Mundial, el fútbol deja de tener aficionados y empieza a tener ROI²
Los partidos ya no se juegan: se monetizan.
Los calendarios no se organizan: se exprimen.
Las selecciones no compiten: producen contenido.
Y los hinchas dejan de ser personas para convertirse en una simpática unidad de ingreso recurrente con camiseta y vuvuzuela
Lo más interesante, sin embargo, no es quién habló.
Lo más inmensamente interesante es que las ligas de futbol de países tradicionalmente corruptos no hayan dicho ni pío ni mu ni miau ni guau...
Vaya! América latina? Quién lo iba a decir...
Europa anuncia su ultimatum de no participar en competiciones de FIFA si el plan continúa y los you know who callan mientras se averigua cuánto toca por cabeza...
Y así llegamos, naturalmente, a Guatemala...
Aquí deberíamos sentir una emoción muy concreta y bastante conocida: desconsuelo administrativo.
Porque imaginar millones de dólares entrando en las estructuras del fútbol guatemalteco es como arrojar un jamón dentro de una jaula de hienas y pedir después un informe nutricional.
Tenemos un fútbol institucionalmente mediocre, Don Doroteo abandonado a medias, obras detenidas, dirigentes eternos, resultados diminutos y explicaciones monumentales.
No hay dinero para terminar.
No hay responsables.
No hay documentos.
No hay culpa.
Pero siempre hay una comisión, una gira, un consultor y una fotografía de una maqueta que jamás conocerá la lluvia.
No es únicamente que puedan robarse el dinero, es que seguramente lo harán con la solemnidad de quien te escupe en la cara¹
Hablarán de desarrollo, de juventud, de infraestructura, llevar el fútbol a cada rincón del país... ya sabes, la clásica chillona tercermundista
Y dentro de algunos años tendremos tres canchas sin drenaje y piedras como porterías, una academia sin jugadores, una auditoría inconclusa y un dirigente explicando que “los procesos administrativos son complejos”.
Por eso la corrupción no debe combatirse cuando el dinero ya desapareció.
Debe combatirse antes de que llegue...
El Mundial no pertenece a FIFA.
Mucho menos a un fondo de inversión.
Y desde luego no pertenece a una mesa de dirigentes que descubren principios únicamente después de consultar el saldo.
UEFA ha dicho que algunas cosas son demasiado importantes para venderlas.
En Guatemala debemos añadir algo:
Y algunas instituciones son demasiado opacas para entregarles millones...
Porque cuando un hombre pretende vender lo que no le pertenece, es un estafador.
Pero cuando además encuentra a otro dispuesto a aprobar la venta a cambio de una parte…
tenemos una federación...
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¹ Pero si hay hasta un verso sobre esto en un tema musical conocido por todos los chapines que cantamos y cantamos ad infinitum por la gran puta...
² Return of the moneys - pero eso ya lo sabías - es el nivel de alfabetismo mínimo que espero de mis lectores...
⁰ y sí empecé el subscript al revés porque la edición it's a bitch...
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