El petróleo subió porque en Oriente Medio existe la costumbre de resolver las diferencias políticas disparándole a todo lo que flota
Dos petroleros saudíes fueron atacados en el mar Rojo, el tránsito del crudo volvió a parecer una actividad recreativa para suicidas y el barril de Brent saltó hasta superar los cien dólares
Este acontecimiento produjo inquietud en Londres, nerviosismo en Nueva York y bloqueos de carreteras en Guatemala
Lo último es completamente lógico...
Cuando los houthies atacan un barco en Yemen, el procedimiento internacionalmente recomendado consiste en atravesar un autobús en la calzada Roosevelt
No existe arma geopolítica más poderosa
—¡Retírense del mar Rojo! —grita don Toribio desde el kilómetro 15
Y los houthies, al recibir la noticia, convocan inmediatamente una reunión de emergencia:
—Hermanos, tenemos un broblemas
—Los americanus?
—Beor que esos, Mustafá
—Israel?
—Mucho beor
—Bero quiénes? Hablas ya...!!!
—Los pilotos de Guatemalas están enojados
Silencio
Un combatiente deja caer el lanzacohetes.
Otro comienza a rezar
El comandante mira el mapa, busca Guatemala durante veinte minutos y finalmente pregunta:
—Y qué exigen?
—Que baje las gasolinas
—Que Alá nos agarre confesados! - Esos hombres no conocen el miedos...!!!!11
La protesta contra el universo
Los manifestantes explican que el combustible está demasiado caro.
Esto es indudablemente cierto
También están caras las casas, la carne, los medicamentos, la educación, los automóviles, el queso y probablemente hasta las cosas que todavía no han sido inventadas
Pero la protesta moderna no necesita encontrar al culpable. Le basta con encontrar una carretera
La carretera jamás se defiende
Es el sospechoso ideal
No importa que el ciudadano atrapado en el tráfico no sea petrolero, legislador, ministro, jeque árabe, presidente estadounidense ni comandante houthi
Es culpable de una falta mucho más grave:
quería llegar a su trabajo...
Por eso debe ser castigado
—Nosotros sufrimos por el precio del combustible —dicen los transportistas
Y para demostrarlo impiden circular a miles de personas, detienen camiones de alimentos, retrasan entregas, aumentan los costos logísticos y colaboran generosamente para que mañana todo resulte aún más caro
La protesta es, por tanto, una máquina perfecta
Funciona así:
1. La gasolina sube
2. Se bloquean las carreteras
3. Transportar mercancías cuesta más
4. Los productos suben
5. Se protesta porque los productos subieron
Es un perpetuum mobile económico.
La ciencia llevaba siglos buscando uno.
Guatemala lo encontró atravesando un bus...
La gasolinera filantrópica
También existe la teoría de que las gasolineras deberían vender el combustible barato aunque lo hayan comprado caro
Es una teoría muy hermosa porque no ha sido contaminada por el contacto con la realidad
Según ella, toda estación de servicio posee, detrás de los baños, una cisterna mágica llena de patriotismo
Cuando el precio internacional aumenta, el propietario sólo debe abrir la válvula del civismo y comenzar a regalar gasolina
—Cuánto le debo?
—Nada, compatriota. Hoy estamos despachando regular, súper y amor a la patria
—Y el diésel?
—El diésel se terminó, pero todavía nos queda solidaridad premium
No se comprende por qué esta fórmula no se aplica también a los demás negocios
Cuando suba la harina, las panaderías podrían regalar pan.
Cuando suba el acero, las ferreterías podrían regalar láminas.
Cuando aumenten los alquileres, los propietarios podrían ofrecer apartamentos gratuitos con vista al optimismo.
Y cuando un piloto de autobús necesite combustible, podría transportar pasajeros gratis por puro fervor nacional
Esta última propuesta, curiosamente, suele recibir menos entusiasmo...
La llamada de Bernardo
El siguiente acusado es el presidente.
Porque, naturalmente, cuando el petróleo sube debido a una guerra internacional, el presidente de Guatemala debe llamar al presidente de Estados Unidos:
—... Aló... Donald?
—Hello, who is this?
—Bernardo
—WHAT THE FUCK IS A BERNARDOU
—Bernardo, Presidente de Guatemala
—Ooooh yeah - Bernardo presidente de el Guatemalo - a beautiful beautiful country full of beautiful beautiful tacos - nobody loves mexican tacos more than me...
—Eeeh - well... anyways - I just called to say, Trumpito, no lo hagás
—Don't do what
—Lo del petróleo
—Cuál petroleo-um?
—El que está caro...
—Está carito - so fucking what?
—Que lo pongás barato. Hay unos señores bloqueando la ruta al Pacífico...
—Awww fucking motherfucking shit. Say no more - I will suspendieshion american war politics right fucking now...!!!
Y así, gracias a un autobús cruzado en Villa Nueva, se alcanzaría la paz mundial
El estrecho de Ormuz sería reabierto
Los houthies entregarían las armas
Las bolsas se recuperarían
Y don Toribio podría volver a manejar su unidad con la satisfacción del hombre que ha doblegado al imperialismo antes del almuerzo
Los diputados invisibles
Pero la comedia posee un segundo acto.
En él aparecen quienes aprovechan el aumento para desacreditar al gobierno
Es una actividad legítima. Los gobiernos deben ser criticados, vigilados y, cuando corresponde, golpeados políticamente con una silla
Pero conviene recordar un pequeño detalle ornamental llamado Congreso de la República.
Los subsidios, las exenciones fiscales, las modificaciones presupuestarias y muchas de las medidas económicas no brotan espontáneamente del escritorio presidencial.
Necesitan leyes.
Y las leyes las aprueban los diputados.
Esos mismos diputados que pueden bloquear una propuesta, retrasarla, mutilarla, archivarla y después presentarse ante las cámaras para preguntar con expresión dolorida:
—Por qué el gobierno no hace nada?
Es una técnica política admirable.
Primero se le quitan las ruedas al automóvil.
Después se denuncia que el conductor no avanza.
El Ejecutivo tampoco queda absuelto por decreto celestial. Debe proponer medidas, presentar cifras, negociar, priorizar y explicar de dónde saldrá el dinero.
Pero si se desea un subsidio, la pregunta no debería ser únicamente:
—Qué está haciendo Bernardo?
También convendría preguntar:
—Qué iniciativa se presentó?
—Cuánto cuesta?
—Quién la financiará?
—Qué diputados la apoyaron?
—Cuáles la bloquearon?
Esas preguntas son menos emocionantes que gritar consignas, pero tienen una peligrosa relación con los hechos...
El subsidio universal
En cuanto aparece la palabra subsidio, todos sentimos una súbita vocación socialista respecto al dinero ajeno.
Queremos que el Estado pague parte del combustible.
El Estado, por supuesto, no tiene dinero.
Tiene nuestro dinero
Por eso el subsidio funciona de manera prodigiosa:
El ciudadano paga gasolina cara.
Luego paga impuestos.
Después el gobierno toma esos impuestos y devuelve una parte para ayudarle a pagar la gasolina cara.
Finalmente, algún político anuncia:
—Les hemos dado un beneficio.
Y el ciudadano, emocionado, agradece que le hayan devuelto veinte de los cien quetzales que previamente le quitaron.
El subsidio puede ser necesario. En ocasiones lo es.
Pero no es gasolina gratuita.
Es una factura trasladada de bolsillo.
Y si se diseña mal, termina subsidiando por igual al autobús colectivo, al automóvil particular, al empresario con flotilla y al caballero que utiliza una camioneta de tres toneladas para ir solo a comprar tortillas.
El dinero público posee una extraordinaria capacidad para comenzar ayudando al pobre y terminar financiando la comodidad del listo...
La auténtica protesta
Una protesta seria debería pedir algo que alguien realmente pueda hacer.
Por ejemplo:
—Reduzcan temporalmente este impuesto.
—Publiquen la estructura del precio.
—Auditen los márgenes.
—Creen un apoyo focalizado para el transporte colectivo.
—Expliquen cuánto costará y de dónde saldrá.
Eso sería demasiado específico.
Y la especificidad tiene un defecto terrible: permite comprobar después si alguien cumplió.
Es mucho más cómodo exigir:
—Que baje la gasolina!
Es una demanda magnífica porque no señala responsable, mecanismo, plazo ni financiamiento.
Tiene la precisión técnica de pedir que deje de llover.
Epílogo patriótico
Así que aquí estamos.
Unos guerreros atacan barcos en Medio Oriente.
El petróleo sube en Londres.
Wall Street cae en Nueva York.
Los diputados se culpan mutuamente en el Congreso.
Los políticos culpan al presidente
Los manifestantes bloquean al ciudadano
Y el ciudadano, que no atacó ningún petrolero, no controla ninguna refinería, no redacta leyes y no tiene el teléfono de Trump, llega tarde al trabajo como castigo por su participación imaginaria en la crisis energética mundial.
Tal vez ésa sea la definición más exacta del tercer mundo:
Un lugar donde nadie puede resolver el problema, pero todos saben perfectamente a quién impedirle el paso...
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