miércoles, 23 de septiembre de 2026

En las crisis se conoce a los amigos y a los hijos de puta

El mundo atraviesa una crisis energética extraordinaria. Las guerras han reducido exportaciones de algunos de los mayores productores, las rutas petroleras están comprometidas y parece que pronto veremos los letreritos de "no hay diesel". 

El tipo de desastre en el que una decisión tomada a diez mil kilómetros termina llegando de carambola hasta una tiendita de verduras en Guatemala.

Y ante ese problema hemos visto dos maneras muy distintas de reaccionar:

China es el mayor importador de petróleo del mundo. Antes de la guerra compraba 12 millones de barriles diarios aprox. Cuando comenzó el shock podía haber hecho lo obvio: salir al mercado con chequera en mano y competir por cada barril disponible y asegurarse primero de su propio suministro.

Pero nop. No lo hizo.

China acumuló reservas enormes —unos 1,400 millones de barriles según estimaciones de Al Jazeera— y durante el segundo trimestre redujo sus importaciones hasta unos 8.1 millones de barriles diarios:  casi cuatro millones menos que durante los primeros tres meses del año.

El efecto fue importante: el mayor comprador de petróleo del planeta retiró demanda justo cuando la oferta mundial estaba disminuyendo, ayudando a amortiguar la presión sobre los precios. China utilizó sus propios inventarios para absorber parte del golpe. 

No lo hizo porque el Partido Comunista se haya transformado súbitamente en una congregación de monjes franciscanos.

Lo hizo porque comprendió algo bastante elemental: si chinito ayuda a provocar una recesión mundial, tarde o temprano chinito no tendrá donde vender su Temu.

Es interés propio. Chinito no mula.

Pero es interés propio con conocimiento de que el resto del planeta existe...

Y entonces llegamos a USA, Trumpito & Cía.

Esta semana Trumpito apoyó la idea de impedir sus exportaciones de diésel para intentar reducir el precio dentro de USA. Su secretario del Tesoro confirmó que la administración está estudiando si una prohibición completa o parcial podía funcionar. 

Reuters ha informado que se prepara un posible veto de 90 días, aunque existen desacuerdos dentro del propio gobierno y de la industria. Algunos de sus mismos amigos han mencionado que la medida podría no funcionar e incluso podría elevar los precios de gasolina y combustible de aviación en USA. 

Clásico Trumpito que se caga en todo.

Pero lo interesante interesante no es solamente si el mecanismo funciona.

Es el instinto inicial:

China: faltan suministros - utilicemos nuestras reservas para no lanzarnos todos sobre los mismos barriles.

USA: my diesel - America First - Fuck everyone else...

Y uno tiene la curiosa sensación de haber visto esta película...

... en 2020 - en pandemia- te acuerdas?cuando el planeta buscaba desesperadamente mascarillas N95, Trumpito pidió a 3M que dejara de exportar respiradores fabricados en USA hacia Canadá y América Latina.


3M protestó. Advirtió de las consecuencias humanitarias y señaló incluso algo que para el anaranjadito es imposible de procesar: si todos los países respondían prohibiendo sus propias exportaciones, USA también podía terminar recibiendo menos mascarillas. 

Seis años después y sólo cambiamos mascarillas por diésel.

Pero eso ya lo sabíamos...

En crisis mundial, cierran la puerta del almacén y los que quedan fuera que se los lleve la gran puta.

Y uno de los lugares que suele quedar afuera se llama LATAM.

Aquí las consecuencias no llegan acompañadas de una conferencia de prensa ni banderita detrás del podio.

Llegan convertidas en cosas bastante menos solemnes.

Un amigo mío tuvo que cerrar su tienda de vegetales en zona 13.

Una bandeja de elotes que costaba Q15, ahora cuesta Q25.

Uno va a comer con su hija, recibe peor producto, en platos desechables y descubre que también cuesta considerablemente más.

Y así...

Eso es geopolítica después de quitarle la corbata y lo fashion

Por eso me llamó tanto la atención la decisión chinita:

Un país presionado por la crisis utiliza reservas propias y vuelve a colocar combustible en el mercado internacional.

El otro estudia quitar combustible de ese mercado para proteger su precio interno.

En lo personal, no necesito que ninguno me quiera.

A estas alturas de la vida tampoco exijo afecto de potencias nucleares.

Pero viviendo en Guatemala —ese lugarcito del mapamundi donde las grandes potencias toman decisiones y nosotros recibimos las facturas— uno empieza a agradecer una cosa bastante más modesta:

que cuando llegue una crisis, quien tiene la mano sobre la llave recuerde que hay gente del otro lado de la tubería.

Porque quizá sea cierto aquello de que en las dificultades se conoce a los amigos. Y a los hijos de puta también.

Celebremos pues, mientras podamos, con arrocito chino... 

*

martes, 22 de septiembre de 2026

Si Claude se llamara Pedro

USA parece observar con enorme preocupación al señor morenito que cruza la frontera buscando trabajo, pero contempla con entusiasmo la construcción de naves industriales del tamaño de ciudades, repletas de servidores que consumen electricidad con la misma hambre de Nerón durante un incendio.

El primero se llama Pedro.

El segundo se llama inteligencia artificial.

Y curiosamente (o tal vez no tanto) muchas de las acusaciones contra uno son perfectamente válidas para el otro.


Pedro viene a quitarte el trabajo

Éste es uno de los argumentos clásicos contra la inmigración.

Pedro llega.

Pedro acepta empleo.

Pedro compite con alguien.

Y por tanto, Pedro representa un riesgo para el trabajador norteamericano.

Trump y sus amigos sigue empleando precisamente este razonamiento en algunas de sus políticas migratorias. En septiembre de 2026, por ejemplo, la Casa Blanca justificó nuevas restricciones al programa H-1B afirmando que ciertos abusos del sistema desplazan trabajadores gringuitos, deprimen salarios y perjudican sus oportunidades laborales.

Perfectamente.

Aceptemos por un momento el principio:

si una cosa puede desplazar a los american workers, deberíamos preocuparnos por ella.

En ese preciso momento entra Claude por la otra puerta.

Claude no pide salario.

Claude no duerme.

Claude no solicita seguro médico.

Claude no llega tarde porque hubo un accidente en la autopista.

Claude no necesita vacaciones.

Y Claude puede escribir código, resumir documentos, revisar contratos, atender clientes, analizar información, redactar informes y hacer un número creciente de tareas que actualmente realizan seres humanos.

Pero entonces - e interesantemente - el verbo cambia:

Pedro quita empleos.

Claude aumenta la productividad.

Esto es una diferencia lingüística extraordinaria.

Es como descubrir que si un ladrón entra por la ventana ha cometido allanamiento.  Ah pero si entra por la puerta principal llevando una presentación de PowerPoint está implementando eficiencias...


Pedro consume recursos

Otro argumento habitual:

Pedro necesita vivienda.

Utiliza carreteras.

Sus hijos pueden ir a la escuela.

Acude a hospitales.

Consume electricidad.

Consume agua.

Es decir, tiene la extravagante costumbre de comportarse como un ser humano.

Esto constituye una carga sobre los recursos públicos.

Y de nuevo podemos aceptar el principio:

si una nueva incorporación consume grandes cantidades de recursos, debemos estudiar cuidadosamente sus efectos.

Excelente.

Ahora observemos el data center.

El data center requiere terrenos.

Red eléctrica.

Líneas de transmisión.

Subestaciones.

Agua para refrigeración en determinadas instalaciones.

Generación adicional.

Infraestructura pública.

Y cantidades de electricidad que han crecido lo suficiente como para convertirse en un asunto nacional.

La propia Casa Blanca reconoció este año que la expansión de data centers está aumentando sustancialmente la demanda eléctrica y promovió un acuerdo para que grandes empresas tecnológicas cubran la generación y las mejoras de infraestructura necesarias para sus instalaciones.

Las estimaciones actuales sitúan el consumo de los data centers hacia 2030 aproximadamente entre un 9% y un 17% de toda la electricidad de USA, según distintos análisis citados por PolitiFact.

Pero aquí vuelve a producirse la metamorfosis verbal.

Pedro consume recursos.

El data center requiere infraestructura estratégica.

Pedro presiona la red.

Claude necesita que ampliemos la red.

Pedro usa demasiada electricidad.

Claude necesita una central eléctrica.

Y si Pedro llegara a pedir también una subestación de 500 megavatios, no tardaría mucho para que los good boys de ICE llegaran a tocar su puerta...


Pero Pedro también paga impuestos

Aquí comienza a deteriorarse un poco la metáfora.

Porque Pedro tiene una característica bastante peculiar que no posee un modelo de lenguaje:

cobra un sueldo y luego se lo gasta.

Pedro alquila una casa.

Compra comida.

Compra ropa.

Paga teléfono.

Compra gasolina.

Va al restaurante.

Paga impuestos.

Quizá monta una empresa.

Quizá contrata a alguien.

Puede tener hijos.

Puede comprar una casa.

Puede participar durante décadas en una economía.

La inmigración, por tanto, no consiste simplemente en introducir una boca adicional en USA.

También introduce dos manos, un cerebro, demanda, producción y actividad económica.

Eso no significa que toda inmigración produzca únicamente beneficios ni que sus costos se distribuyan uniformemente. Algunas ciudades pueden soportar más presión sobre vivienda, escuelas, servicios sociales o infraestructura que otras.

Pero eso es precisamente un análisis de costos y beneficios.

Y ahí está el problema.

Porque con la IA sí hacemos ese análisis.


Los data centers tienen “mala fama”

Últimamente ha surgido además una defensa bastante interesante de los data centers.

Que están siendo demonizados.

Que existe desinformación.

Que se exagera su consumo de agua.

Que se exageran sus efectos sobre los precios eléctricos.

Que hay histeria.

Que deberían analizarse sus beneficios fiscales, económicos y tecnológicos antes de juzgarlos.

Un artículo reciente de The Atlantic, por ejemplo, argumenta precisamente que parte de la oposición a los data centers se basa en afirmaciones exageradas o en problemas reales sacados de contexto.

Y ésa es una posición completamente razonable.

Deberíamos examinar los datos.

Distinguir casos.

Comparar beneficios y costos.

Evitar el pánico.

No demonizar una tecnología por intuición.

Perfecto.

Ahora hagamos exactamente lo mismo con Pedro.


Pedro tiene muy mala prensa

Imaginemos que mañana alguien dijera:

—Existe mucha desinformación sobre los inmigrantes.

—Algunos efectos negativos están exagerados.

—No todos producen el mismo impacto económico.

—También pagan impuestos.

—También trabajan.

—También crean demanda.

—También emprenden.

—Hay que comparar costos y beneficios.

Vaya! Mira cómo cambia el tono de la conversación..

  • Porque el data center entra en el debate político como una inversión.
  • Pedro entra como un problema.

Y una vez asignadas esas dos categorías, todo lo demás se acomoda obedientemente.

Si el data center necesita electricidad, debemos construir electricidad.

Si Pedro necesita vivienda, está presionando el mercado inmobiliario.

Si la IA transforma industrias, USA debe liderar la transformación.

Si Pedro transforma una comunidad, alguien pregunta por qué la comunidad está cambiando.


La inteligencia artificial es una cuestión de seguridad nacional

Ésta es probablemente la diferencia más importante.

El gobierno de USA no considera la IA simplemente una aplicación informática.

La considera poder nacional.

La Casa Blanca ha descrito explícitamente el liderazgo de USA en inteligencia artificial como una cuestión de innovación, infraestructura crítica, ciberseguridad y liderazgo global.

Desde ese punto de vista, un data center no es sólo un edificio lleno de ordenadores.

Es capacidad industrial.

Capacidad militar.

Propiedad intelectual.

Competencia con China.

Productividad.

Poder económico.

Y entonces incluso sus inconvenientes son reinterpretados.

No son razones para impedirlo.

Son problemas que deben solucionarse para que pueda existir.

Ésa es una diferencia fundamental.

Cuando algo se considera estratégico, sus costos son obstáculos.

Cuando algo se considera una amenaza, sus costos son pruebas.


Si Claude se llamara Pedro

Supongamos, pues, que Claude se llamara Pedro.

Pedro llega a Arizona.

Consume cantidades descomunales de electricidad.

Necesita varios millones de galones de agua.

Puede alterar el mercado laboral.

Podría sustituir trabajadores.

Necesita infraestructura pública.

Su llegada transforma industrias enteras.

Y nadie sabe exactamente qué efectos tendrá dentro de veinte años.

Probablemente Pedro no superaría la primera entrevista con inmigración.

Pero cambiemos una cosa.

Pedro ya no es un señor de treinta años.

Pedro es un edificio de 80,000 metros cuadrados lleno de GPUs.

Ahora Pedro recibe incentivos fiscales.

Una línea eléctrica.

Permisos acelerados.

Una ceremonia con tijeras gigantes.

Y posiblemente un gobernador anunciando que la llegada de Pedro representa el futuro económico del estado.

Pedro, que ayer constituía una amenaza existencial, hoy resulta ser infraestructura estratégica...

Nunca había sido tan importante tener buenos formatos de archivo, usuario y password..


Entonces what the fuck man

Por qué aplicamos estándares tan distintos cuando evaluamos sus costos?

Cuando hablamos de inteligencia artificial decimos:

"No exageremos"

"No tengamos miedo"

"Veamos los datos"

"Consideremos los beneficios"

"Gestionemos los riesgos... No detengamos el progreso"

Cuando hablamos de inmigración, resulta mucho más fácil escuchar:

"Nos están quitando los trabajos

"Consumen nuestros recursos"

"Están cambiando nuestro país"

"Representan una amenaza"

Qué de ahuevo - deberíamos aplicar exactamente el mismo rigor a ambos.

Porque si un fenómeno merece ser examinado por sus beneficios además de sus costos, seguramente el principio debería sobrevivir al cambio de nombre.

Aunque uno se llame Claude.

Y el otro Pedro.

Porque al final puede que descubran de una vez que el inmigrante que supuestamente venía a robar el empleo... estaba trabajando, pagando impuestos y comprando hamburguesas…

... mientras la máquina que recibieron con banda, pompa, gobernadores, subvenciones y un transformador de alta tensión... estaba aprendiendo a hacer su trabajo...

Y entonces será demasiado tarde para deportarla.

...porque ocupa ochenta hectáreas...

*

lunes, 14 de septiembre de 2026

Campaña nacional cognitiva

El informe PISA (Programme for International Student Assessment) es un estudio internacional realizado por la OCDE que mide el rendimiento académico de estudiantes de 15 años en matemáticas, ciencias y lectura.

Su objetivo es proporcionar datos que permitan a los países analizar sus sistemas educativos, orientar políticas públicas y mejorar sus resultados.

Y, como suele pasar en los eventos internacionales donde el esfuerzo individual no es factor, Guatemalita fue Guatemalita.

8% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo en matemática.

En lectura, apenas el 17%.

En ciencias, el 21%.

Casi ningún alumno alcanzó los niveles altos de desempeño en las tres materias.

El alumno que sí lo alcanzó tuvo un accidente en moto al día siguiente...*

Hablemos sólo del área de lectura en esta ocasión, porque una sobredosis de depresión nunca es buena.

El nivel 2 no es literatura comparada ni descifrar a Borges afiebrado: es poder identificar la idea principal de un texto, localizar información y reflexionar de manera básica sobre lo leído.

Aparte de nuestro finado motorista, prácticamente ningún estudiante guatemalteco llegó a los niveles 5 o 6 de lectura, donde ya hablamos de comprender textos largos, manejar conceptos abstractos y distinguir hechos de opiniones utilizando pistas implícitas.

Entonces no debería extrañarnos que quieras explicar qué es un HORMUZ y te respondan con barricadas, fuego y una revolución liderada por César, el mono.

Estamos PISA-2.

(Este chiste fue diseñado, de acuerdo con las estadísticas anteriores, para insultarte en tu propio nivel de comprensión lectora: corto, vulgar y bobo).

Es una mentira que estemos alfabetizados.

Estamos confundiendo la línea de salida con la meta.

Tal vez ahora quede más claro cuando uno repite y repite:

“No basta con leer. Hay que comprender.”

No basta con agarrar un lápiz y garabatear las iniciales de tu nombre.

Tienes que:

* Comprender qué dicen las palabras y utilizar esa información: alfabetización funcional.

* Relacionar ideas, cuestionarlas, detectar contradicciones, evaluar evidencia y construir conclusiones propias: alfabetización intelectual.

Pero noooo...

Entonces ahí estás gritando consignas.

Cortas, porque las largas te marean:

“No al subsidio”.

“Culpa del presidente”.

Prueba ahora gritar esta consigna: “Gasolina cara por Hormuz”, mastica chicle y da un paso.

Pero tengo que admitir algo: la debacle de la lectura no ocurre sólo en Guatemala.

Es un fenómeno global que coincide con la expansión de las pantallas y con una transformación radical en la manera en que consumimos información: redes sociales, notificaciones, videos cortos, titulares, fragmentos, estímulos constantes.

Nos estamos habituando a no razonar largamente.

La comunicación política se vuelve más primitiva y tribal.

Y estamos tratando de enseñar comprensión lectora a los niños dentro de un ecosistema tecnológico optimizado para interrumpirlos cada nueve segundos.

Eso es verdad.

También es verdad que a nosotros nos pega más duro porque estamos en el fondo de la tabla.

Mira: estamos solos.

A estas alturas debería quedarte claro que ni el sistema, ni el gobierno, ni alguna fuerza internacional de ocupación van a venir a salvarnos.

Nos tenemos que salvar nosotros.

Hay que empezar por uno mismo y por las personas cercanas.

Leer.

Comprender.

Preguntar.

Contrastar.

Enseñar a nuestros hijos a hacer lo mismo.

No será fácil.

Pero quizá habremos conseguido finalmente llegar al siglo XX cuando, como nación, alguien nos presente un dato y seamos capaces de responder:

“Espera. Eso no cuadra. Explícamelo otra vez.”

Y entonces, tal vez, estaremos preparados para empezar a resolver la crisis cognitiva del siglo XXI.

Verás...

la gasolina es lo de menos...

*






* Nota al pie de página: El accidente es ficticio, pero producimos tan poco talento y lo exponemos a la violencia vial, irresponsabilidad, malas decisiones y entornos precarios que el chiste no habla bien de nosotros...

"La primera generación de apps con IA integrada"...

*rolls eyes*

Primero hagamos que cuadre la conta...

AH. AH. AH. SUELTE ESE CLAUDE

Cuadre de manera DETERMINISTA Y TRAZABLE

Nada de alucines y mamadas...

Pftttt

GET OF MY LAWN

*



viernes, 11 de septiembre de 2026

Orange man is going down (again)

Cuando eres muy estúpido para aprender la lección 

el universo te la repite 

las veces que sean necesarias 

 *

lunes, 7 de septiembre de 2026

No te creas todo lo que lees en SM

Una democracia incapaz de formar opinión pública también queda incapaz de actuar.

La propaganda clásica intenta meterte una idea en la cabeza: “esto es verdad, aquello es mentira, este es el enemigo, este es el salvador”. Pero en estos tiempos hay una estrategia más sofisticada: no conseguir que creas A, sino impedir que confíes en A, B, C o en cualquier árbitro capaz de decidir entre ellos.

El objetivo es crear confusión en la opinión pública: si la gente no sabe qué creer, disminuye la voluntad colectiva de actuar

Cuando esto funciona durante suficiente tiempo, la persona deja de preguntar “qué es cierto?” y empieza a preguntar “quién está de mi lado?”. En ese momento la verdad deja de ser epistemológica y se vuelve tribal.

Entonces ya no importa tanto si una afirmación resiste evidencia. Importa quién la dice.

Cuando terminas pensando 

"todos mienten" 

ya les diste la victoria...

Porque “todos mienten” parece una postura escéptica, incluso inteligente, pero políticamente produce parálisis. Si todas las fuentes son equivalentes... ya todo se fue a la mierda y Reuters y la tía en Facebook pesan lo mismo. 

Si todas las instituciones están corruptas, ninguna evidencia puede cambiar una opinión. Y si nada puede saberse, cualquier decisión termina dependiendo de identidad, miedo, carisma o lealtad.

Te suena conocido?

Lo podríamos llamar la paradoja de la desinformación:

"cuanto menos confías en las instituciones capaces de verificar una afirmación, más dependes de la persona que te dice que no debes confiar en ellas"

*

viernes, 4 de septiembre de 2026

Neo Cognitivo - Todos podemos tomar la píldora roja

La IA no va a quitar trabajos.

Los que sí van a quitar trabajos son los humanos aumentados por IA: personas capaces de pensar, producir, analizar y ejecutar mucho más rápido que antes.

La IA es a nuestra época lo que la educación fue a la modernidad: una inversión en uno mismo que te transforma y te potencia.

No podemos despreciarla. Hay que buscarla, aprenderla y apropiarse de ella.

Porque el talento que viene ya no consiste únicamente en saber cosas.

Tienes que aprender a convocar conocimiento, dirigir otra inteligencia, hacer las preguntas correctas, cuestionar las respuestas y convertirlas en acción.

El profesional del futuro se parecerá menos al especialista aislado que sabe muchísimo de una sola cosa y más a Neo sentado en la silla de Tank: conectándose, adquiriendo capacidades, integrándolas y ejecutándolas a una velocidad que antes habría parecido absurda.

Ese es el Neo Cognitivo.

No un humano que lo sabe todo.

Un humano que sabe conectarse a inteligencia bajo demanda.

Porque la IA no escribe conocimiento directamente en tus neuronas.

Aún...

*

lunes, 10 de agosto de 2026

Macheteros

Seguro los has visto

Gente con título, cargo, “partner”, “IA”, “low-code”, “automatización”, “innovación”

pero sin reverencia mínima por el sistema vivo.

Saber configurar el sistema no significa entender la integridad operativa del sistema

Son "Ingenieros de Sistemas" como alguien puede ser "Jefe de logística internacional" porque transporta cocos del puerto en pickup...

Macheteros - Entran con la mentalidad:

“A ver dónde corto para que parezca que funciona.”

No importa el tejido del sistema. No importa la historia. No importa el usuario del mes siguiente. 

No le importa el pobre diablo que va a mantener eso cuando explote. 

Solo quieren que la pantalla cierre, que el demo pase y que el jefe diga “qué rápido!”..

Pero el verdadero craft tiene una ética silenciosa:

  • no mutilar históricos
  • no delegar reglas críticas a la memoria del usuario
  • no usar etiquetas manuales como estados
  • no confiar en APKs
  • no tocar SAP como si fuera Excel
  • no lanzar sin reversa
  • no llamar mejora a una herida abierta

Eso no se enseña en las aulas. Se aprende quemándose las manos, leyendo logs a medianoche, viendo integraciones morir por un decimal, y entendiendo que detrás de cada “sólo hay que cambiar...” hay una cadena de consecuencias esperando cobrar.

El machetero entrega un parche y pide un bono.

El artesano trabaja para un sistema que funcionará cuando él ya no esté.

Eso no es solo ingeniería. Es ética de código.

*

 

sábado, 8 de agosto de 2026

Migración USA

USA le dice al migrante 

"No deberías estar aquí"

y

"pero mañana a las seis te quiero trabajando"

al mismo tiempo...

Y así, tienes una población económicamente necesaria pero políticamente precaria. 

Puedes contratarla cuando conviene y convertirla en problema migratorio cuando conviene.

Si realmente expulsaras de golpe a todos los trabajadores indocumentados y después exigieras que cada puesto fuera cubierto con condiciones suficientes para atraer trabajadores legales, el verdadero precio del trabajo aparecería en la factura...

Descubrirías que algunas cosas que creías “baratas” nunca lo fueron.

Simplemente era alguien más que estaba pagando la diferencia con su esfuerzo, su tiempo y su vulnerabilidad.

*

lunes, 3 de agosto de 2026

Economía de Payasos 0 - Prepárate para un viaje...

La humanidad da asco

Tú no querido lector - me refería a otros...

Me refería a los que, teniendo poder, influencias, recursos, medios, bitcoins y todas las herramientas necesarias para vivir espléndidamente sin molestar a nadie, deciden utilizarlas para joder soberanamente al prójimo.

Porque una cosa es procurar el beneficio propio —base del capitalismo bajo el cual vivimos, sobrevivimos y compramos pollo en oferta— y otra muy distinta enriquecerse arrollando al enfermo, al refugiado, al inmigrante y al que tiene poco.

Al perseguido.

Al diferente.

Al que no sabe.

Al débil y al vulnerable.

A cualquiera que estorbe en la búsqueda del enriquecimiento personal, aunque estorbe únicamente porque todavía respira sobre un terreno que alguien desea comprar barato.

Yeah - tales hijos de puta existen y los conoces por nombre porque en estos tiempos está de moda ser descarado, presumir el mal y convertir la ausencia de escrúpulos en una cualidad de liderazgo.

Esos sí dan asco y dignos de que les introduzcan un palo, los rosticen en el infierno durante mil años y, al cumplirse el milenio, les den vuelta para que se les cocine uniformemente el otro lado...

Pero tú no das asco querido lector - tú sólo das pena, pero nada más...

... y yo también, pero como a la miseria le encanta la compañía te vas a venir conmigo en un viaje donde vamos a descubrir cómo funciona esta porquería que le decimos mundo

Porque yo empecé investigando un bitcoin con peluca y terminé encontrando especuladores, estafadores, políticos, reguladores domesticados, banqueros sonrientes, millonarios con problemas judiciales y un plátano pegado a una pared con duct tape.

No necesariamente en ese orden.

Así que prepárate.

porque si yo lo vi, tú también...

Y si yo me indigno - no te cuento la emputada que te vas a dar...

*


 

viernes, 31 de julio de 2026

Mundial S.A. - Ahora con menos fútbol y más cuñados

Hay negocios que se hacen con dinero.

Y hay negocios que se hacen con cosas que no son de uno.

Éstos últimos suelen llamarse “modernización”, “alianza estratégica” o “una oportunidad histórica”, según el tamaño del cheque y la calidad del abogado.

FIFA, al parecer, ha decidido que el Mundial —esa pequeña reunión deportiva construida durante un siglo por jugadores, selecciones y millones de aficionados— puede convertirse en un producto de inversión.

Es una idea maravillosa.

También podríamos hipotecar el océano, alquilar la luna para bodas y vender participaciones en el aire, que hasta ahora ha sido escandalosamente gratuito.

La UEFA  ha contestado con una claridad extraordinaria:


Hay que reconocerle el mérito pero también hay que hacer notar que UEFA no es ningún convento de monjes descalzos: protege sus torneos, sus calendarios, su Champions, su Euro y su negocio. Obvio. Nadie enfrenta un tigre porque ame la zoología: se enfrenta porque el tigre ya entró a su cocina...

Pero bueno - al menos Europa comprendió el peligro.

En cuanto un inversionista adquiere una parte del Mundial, el fútbol deja de tener aficionados y empieza a tener ROI²

Los partidos ya no se juegan: se monetizan.

Los calendarios no se organizan: se exprimen.

Las selecciones no compiten: producen contenido.

Y los hinchas dejan de ser personas para convertirse en una simpática unidad de ingreso recurrente con camiseta y vuvuzuela

Lo más interesante, sin embargo, no es quién habló.

Lo más inmensamente interesante es que las ligas de futbol de países tradicionalmente corruptos no hayan dicho ni pío ni mu ni miau ni guau...

Vaya! América latina? Quién lo iba a decir...

Europa anuncia su ultimatum de no participar en competiciones de FIFA si el plan continúa y los you know who callan mientras se averigua cuánto toca por cabeza...

Y así llegamos, naturalmente, a Guatemala...

Aquí deberíamos sentir una emoción muy concreta y bastante conocida: desconsuelo administrativo.

Porque imaginar millones de dólares entrando en las estructuras del fútbol guatemalteco es como arrojar un jamón dentro de una jaula de hienas y pedir después un informe nutricional.

Tenemos un fútbol institucionalmente mediocre, Don Doroteo abandonado a medias, obras detenidas, dirigentes eternos, resultados diminutos y explicaciones monumentales.

No hay dinero para terminar.

No hay responsables.

No hay documentos.

No hay culpa.

Pero siempre hay una comisión, una gira, un consultor y una fotografía de una maqueta que jamás conocerá la lluvia.

No es únicamente que puedan robarse el dinero, es que seguramente lo harán con la solemnidad de quien te escupe en la cara¹

Hablarán de desarrollo, de juventud, de infraestructura, llevar el fútbol a cada rincón del país... ya sabes, la clásica chillona tercermundista

Y dentro de algunos años tendremos tres canchas sin drenaje y piedras como porterías, una academia sin jugadores, una auditoría inconclusa y un dirigente explicando que “los procesos administrativos son complejos”.

Por eso la corrupción no debe combatirse cuando el dinero ya desapareció.

Debe combatirse antes de que llegue...

El Mundial no pertenece a FIFA.

Mucho menos a un fondo de inversión.

Y desde luego no pertenece a una mesa de dirigentes que descubren principios únicamente después de consultar el saldo.

UEFA ha dicho que algunas cosas son demasiado importantes para venderlas.

En Guatemala debemos añadir algo:

Y algunas instituciones son demasiado opacas para entregarles millones...

Porque cuando un hombre pretende vender lo que no le pertenece, es un estafador.

Pero cuando además encuentra a otro dispuesto a aprobar la venta a cambio de una parte…

tenemos una federación...


*

¹ Pero si hay hasta un verso sobre esto en un tema musical conocido por todos los chapines que cantamos y cantamos ad infinitum por la gran puta...

² Return of the moneys - pero eso ya lo sabías - es el nivel de alfabetismo mínimo que espero de mis lectores...

⁰ y sí empecé el subscript al revés porque la edición it's a bitch...

*

jueves, 30 de julio de 2026

Réquiem cauteloso por el IUSI

Durante años se nos explicó que el IUSI era un impuesto sobre la propiedad.

La explicación era falsa.

El IUSI era, en realidad, un impuesto sobre la ingenuidad de creer que una propiedad podía llegar a ser verdaderamente propia.

Uno compraba una casa con dinero que ya había pagado impuestos. Pagaba impuestos al comprarla, impuestos al construirla, impuestos por los materiales, impuestos por los servicios y probablemente - en el futuro - algún impuesto por abrir la puerta en las mañanas o los centímetros cúbicos del inodoro...

Después aparecía la municipalidad para comunicarle que aquel inmueble que figuraba a su nombre continuaba perteneciendo, en un sentido místico y administrativo, a la comuna.

—La casa es suya —venía a decir el alcalde— pero tendrá usted que pagarnos periódicamente para que no discutamos el asunto.

Y así, el propietario descubría que no había comprado una casa.

Había adquirido una suscripción...

Una especie de Netflix inmobiliario - si se dejaba de pagar, no se cancelaba la película: se amenazaba al espectador.

Llegaban entonces las cartas.

No eran cartas cordiales, desde luego. Ninguna municipalidad escribe para preguntar cómo se encuentra uno de salud o si los niños van bien en los estudios. Escribe para informar que existe una deuda, que la deuda crece y que, si el vecino insiste en la absurda manía de no tener dinero, procederán judicialmente.

Resultaba admirable la lógica.

Un hombre podía estar sin empleo, enfermo o arruinado. Podía vivir en una casa heredada que jamás habría podido comprar con sus ingresos actuales. Pero el municipio observaba el inmueble, calculaba un valor teórico y concluía que su dueño era, indudablemente, un sujeto con liquidez.

Porque para la administración pública poseer una pared equivale a tener una bóveda llena de billetes.

Y si el vecino no pagaba, podía iniciarse el cobro judicial, perseguirse su salario o colocar la vivienda bajo amenaza.

Todo ello, naturalmente, en defensa de la propiedad privada.

No existe forma más refinada de proteger una propiedad que advertirle al propietario que puede perderla.

Ahora se anuncia la eliminación —o al menos la neutralización residencial— del IUSI, y uno siente cierta satisfacción. No la alegría desordenada del revolucionario que derriba una estatua, sino el placer mucho más civilizado de ver resbalar sobre una cáscara de plátano a quien llevaba años cobrando por barrer la banqueta.

Hay karma en el asunto.

Durante años, ciertos alcaldes trataron al vecino como una fuente inagotable de recursos. Le cobraron por la vivienda, por los servicios, por los permisos, por los formularios, por existir dentro del perímetro municipal y, en algunos lugares, por proyectar sombra sobre la vía pública...

Ahora protestan porque perderán ingresos.

Es comprensible.

También los salteadores de caminos lamentan profundamente que se ilumine la carretera.

Se nos dice que las municipalidades necesitan el IUSI para funcionar. Puede ser. Pero una institución que depende de amenazar la vivienda de los ciudadanos para sostenerse quizá no tenga un problema de ingresos sino de diseño, gasto y codicia.

Además, las municipalidades no han estado abandonadas en el desierto alimentándose de cactus.

Reciben aportes constitucionales, fondos ordinarios, recursos de los Consejos de Desarrollo y transferencias extraordinarias aprobadas con dinero nacional. Cuando tales fondos se reparten, algunos alcaldes no cuestionan el principio: únicamente se indignan porque al municipio vecino le correspondió una montaña y al suyo una cucharadita.

El lector: Estamos hablando de Neto Bran?

El autor: Qué? Quién? nooo...

El lector: Es que pareciera...

El autor: No, para nada - por favor siga leyendo... soque soque soque...!

La autonomía municipal parece, en ocasiones, una doctrina curiosa:

—El Gobierno central no debe interferir nunca en nuestros asuntos - excepto cuando se trata de enviarnos dinero, claro.

Pero conviene ser cautos.

En Guatemala ningún impuesto muere del todo. Algunos cambian de nombre, se dejan crecer bigote y regresan convertidos en tasa, arbitrio, contribución especial, certificado obligatorio o formulario con timbre.

El IUSI podría marcharse por la puerta principal y volver seis meses después disfrazado de “aporte solidario para la sostenibilidad ecológica de los servicios territoriales”.

Por eso no corresponde todavía bailar sobre su tumba.

Primero habrá que verificar que esté bien muerto.

Después habrá que vigilar al sepulturero.

Porque las municipalidades han perdido, o están a punto de perder, no solamente una fuente de ingresos. Han perdido una herramienta de extorsión extraordinariamente cómoda: la vivienda del vecino como obligación recurrente.

Eso es lo verdaderamente importante.

La casa debe ser el refugio del ciudadano, no la garantía permanente del recaudador.

Si el IUSI residencial desaparece, habrá que celebrarlo. Sin trompetas excesivas, sin ingenuidad y con una mano muy muy cerca de la billetera.

Una celebración más al estilo de "vamos a los tacos"

Porque no todos los días el Estado suelta el cuello del contribuyente.

Estamos celebrando el interim mientras cambia de mano...

*



martes, 28 de julio de 2026

El clásico desastre de sistemas mal diseñados

Cada paso es localmente válido, pero el resultado global es un absurdo.

Nadie rompe las reglas del sistema - son las reglas, que al combinarse, provocan tremendo accidente...


*



lunes, 27 de julio de 2026

Mercado local garantizado por ley

Aaaahhh...

Imagina la vida...

Si hubiera una ley que dijera que el 10% de todos los cartones de huevos que se vendan en el país 

tienen que venir de la granja de Batfink...

Estaría muy agradecido con los señores legisladores que tuvieron esa excelente idea...

Sería una vida dulce y azucarada...



PD

oooh btw

Si yo fuera tú 

pondría un taller mecánico y una venta de filtros de gasolina ASAP

Viene una ola

porque todo esto que vamos a ver, ya pasó

pero como son animales, no saben...

*

domingo, 26 de julio de 2026

Back to the Fuck You

Te la pasas pensando y fantaseando en construir una máquina del tiempo

para regresar y cambiar aquella decisión que definió el resto de tu vida

"Qué hubiera pasado si..."

Pero hoy, en el presente, tienes frente a ti otra decisión que puede cambiar tu futuro… 

y tampoco la tomas...

Entonces mejor fuck you...

*

jueves, 23 de julio de 2026

La cisterna mágica llena de patriotismo

El petróleo subió porque en Oriente Medio existe la costumbre de resolver las diferencias políticas disparándole a todo lo que flota

Dos petroleros saudíes fueron atacados en el mar Rojo, el tránsito del crudo volvió a parecer una actividad recreativa para suicidas y el barril de Brent saltó hasta superar los cien dólares

Este acontecimiento produjo inquietud en Londres, nerviosismo en Nueva York y bloqueos de carreteras en Guatemala

Lo último es completamente lógico...

Cuando los houthies atacan un barco en Yemen, el procedimiento internacionalmente recomendado consiste en atravesar un autobús en la calzada Roosevelt

No existe arma geopolítica más poderosa

—¡Retírense del mar Rojo! —grita don Toribio desde el kilómetro 15

Y los houthies, al recibir la noticia, convocan inmediatamente una reunión de emergencia:

—Hermanos, tenemos un broblemas

—Los americanus?

—Beor que esos, Mustafá 

—Israel?

—Mucho beor

—Bero quiénes? Hablas ya...!!!

—Los pilotos de Guatemalas están enojados

Silencio

Un combatiente deja caer el lanzacohetes.

Otro comienza a rezar

El comandante mira el mapa, busca Guatemala durante veinte minutos y finalmente pregunta:

—Y qué exigen?

—Que baje las gasolinas

—Que Alá nos agarre confesados! - Esos hombres no conocen el miedos...!!!!11

La protesta contra el universo

Los manifestantes explican que el combustible está demasiado caro.

Esto es indudablemente cierto

También están caras las casas, la carne, los medicamentos, la educación, los automóviles, el queso y probablemente hasta las cosas que todavía no han sido inventadas

Pero la protesta moderna no necesita encontrar al culpable. Le basta con encontrar una carretera

La carretera jamás se defiende

Es el sospechoso ideal

No importa que el ciudadano atrapado en el tráfico no sea petrolero, legislador, ministro, jeque árabe, presidente estadounidense ni comandante houthi

Es culpable de una falta mucho más grave:

quería llegar a su trabajo...

Por eso debe ser castigado

—Nosotros sufrimos por el precio del combustible —dicen los transportistas

Y para demostrarlo impiden circular a miles de personas, detienen camiones de alimentos, retrasan entregas, aumentan los costos logísticos y colaboran generosamente para que mañana todo resulte aún más caro

La protesta es, por tanto, una máquina perfecta

Funciona así:

1. La gasolina sube
2. Se bloquean las carreteras
3. Transportar mercancías cuesta más
4. Los productos suben
5. Se protesta porque los productos subieron

Es un perpetuum mobile económico.

La ciencia llevaba siglos buscando uno.

Guatemala lo encontró atravesando un bus...

La gasolinera filantrópica

También existe la teoría de que las gasolineras deberían vender el combustible barato aunque lo hayan comprado caro

Es una teoría muy hermosa porque no ha sido contaminada por el contacto con la realidad

Según ella, toda estación de servicio posee, detrás de los baños, una cisterna mágica llena de patriotismo

Cuando el precio internacional aumenta, el propietario sólo debe abrir la válvula del civismo y comenzar a regalar gasolina

—Cuánto le debo?

—Nada, compatriota. Hoy estamos despachando regular, súper y amor a la patria

—Y el diésel?

—El diésel se terminó, pero todavía nos queda solidaridad premium

No se comprende por qué esta fórmula no se aplica también a los demás negocios

Cuando suba la harina, las panaderías podrían regalar pan.

Cuando suba el acero, las ferreterías podrían regalar láminas.

Cuando aumenten los alquileres, los propietarios podrían ofrecer apartamentos gratuitos con vista al optimismo.

Y cuando un piloto de autobús necesite combustible, podría transportar pasajeros gratis por puro fervor nacional

Esta última propuesta, curiosamente, suele recibir menos entusiasmo...

La llamada de Bernardo

El siguiente acusado es el presidente.

Porque, naturalmente, cuando el petróleo sube debido a una guerra internacional, el presidente de Guatemala debe llamar al presidente de Estados Unidos:

—... Aló... Donald?

—Hello, who is this?

—Bernardo

—WHAT THE FUCK IS A BERNARDOU

—Bernardo, Presidente de Guatemala

—Ooooh yeah - Bernardo presidente de el Guatemalo - a beautiful beautiful country full of beautiful beautiful tacos - nobody loves mexican tacos more than me...

—Eeeh - well... anyways - I just called to say, Trumpito, no lo hagás

—Don't do what 

—Lo del petróleo

—Cuál petroleo-um?

—El que está caro...

—Está carito - so fucking what?

—Que lo pongás barato. Hay unos señores bloqueando la ruta al Pacífico...

—Awww fucking motherfucking shit. Say no more - I will suspendieshion american war politics right fucking now...!!!

Y así, gracias a un autobús cruzado en Villa Nueva, se alcanzaría la paz mundial

El estrecho de Ormuz sería reabierto

Los houthies entregarían las armas

Las bolsas se recuperarían

Y don Toribio podría volver a manejar su unidad con la satisfacción del hombre que ha doblegado al imperialismo antes del almuerzo

Los diputados invisibles

Pero la comedia posee un segundo acto.

En él aparecen quienes aprovechan el aumento para desacreditar al gobierno

Es una actividad legítima. Los gobiernos deben ser criticados, vigilados y, cuando corresponde, golpeados políticamente con una silla

Pero conviene recordar un pequeño detalle ornamental llamado Congreso de la República.

Los subsidios, las exenciones fiscales, las modificaciones presupuestarias y muchas de las medidas económicas no brotan espontáneamente del escritorio presidencial.

Necesitan leyes.

Y las leyes las aprueban los diputados.

Esos mismos diputados que pueden bloquear una propuesta, retrasarla, mutilarla, archivarla y después presentarse ante las cámaras para preguntar con expresión dolorida:

—Por qué el gobierno no hace nada?

Es una técnica política admirable.

Primero se le quitan las ruedas al automóvil.

Después se denuncia que el conductor no avanza.

El Ejecutivo tampoco queda absuelto por decreto celestial. Debe proponer medidas, presentar cifras, negociar, priorizar y explicar de dónde saldrá el dinero.

Pero si se desea un subsidio, la pregunta no debería ser únicamente:

—Qué está haciendo Bernardo?

También convendría preguntar:

—Qué iniciativa se presentó?

—Cuánto cuesta?

—Quién la financiará?

—Qué diputados la apoyaron?

—Cuáles la bloquearon?

Esas preguntas son menos emocionantes que gritar consignas, pero tienen una peligrosa relación con los hechos...

El subsidio universal

En cuanto aparece la palabra subsidio, todos sentimos una súbita vocación socialista respecto al dinero ajeno.

Queremos que el Estado pague parte del combustible.

El Estado, por supuesto, no tiene dinero.

Tiene nuestro dinero

Por eso el subsidio funciona de manera prodigiosa:

El ciudadano paga gasolina cara.

Luego paga impuestos.

Después el gobierno toma esos impuestos y devuelve una parte para ayudarle a pagar la gasolina cara.

Finalmente, algún político anuncia:

—Les hemos dado un beneficio.

Y el ciudadano, emocionado, agradece que le hayan devuelto veinte de los cien quetzales que previamente le quitaron.

El subsidio puede ser necesario. En ocasiones lo es.

Pero no es gasolina gratuita.

Es una factura trasladada de bolsillo.

Y si se diseña mal, termina subsidiando por igual al autobús colectivo, al automóvil particular, al empresario con flotilla y al caballero que utiliza una camioneta de tres toneladas para ir solo a comprar tortillas.

El dinero público posee una extraordinaria capacidad para comenzar ayudando al pobre y terminar financiando la comodidad del listo...

La auténtica protesta

Una protesta seria debería pedir algo que alguien realmente pueda hacer.

Por ejemplo:

—Reduzcan temporalmente este impuesto.

—Publiquen la estructura del precio.

—Auditen los márgenes.

—Creen un apoyo focalizado para el transporte colectivo.

—Expliquen cuánto costará y de dónde saldrá.

Eso sería demasiado específico.

Y la especificidad tiene un defecto terrible: permite comprobar después si alguien cumplió.

Es mucho más cómodo exigir:

—Que baje la gasolina!

Es una demanda magnífica porque no señala responsable, mecanismo, plazo ni financiamiento.

Tiene la precisión técnica de pedir que deje de llover.

Epílogo patriótico

Así que aquí estamos.

Unos guerreros atacan barcos en Medio Oriente.

El petróleo sube en Londres.

Wall Street cae en Nueva York.

Los diputados se culpan mutuamente en el Congreso.

Los políticos culpan al presidente

Los manifestantes bloquean al ciudadano

Y el ciudadano, que no atacó ningún petrolero, no controla ninguna refinería, no redacta leyes y no tiene el teléfono de Trump, llega tarde al trabajo como castigo por su participación imaginaria en la crisis energética mundial.

Tal vez ésa sea la definición más exacta del tercer mundo:

Un lugar donde nadie puede resolver el problema, pero todos saben perfectamente a quién impedirle el paso...

*

lunes, 20 de julio de 2026

Como todo en la vida, Argentina

... uno sólo despierta y se va hasta arriba a atacar cuando 

ya te metieron el gol 

cuando el tiempo se acabó

y el daño está hecho...

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viernes, 17 de julio de 2026

El hombre que patentó el fuego

Prometeo cometió un error imperdonable.

No fue robar el fuego a los dioses. Los dioses están acostumbrados a que les roben: plegarias, méritos, milagros y, en épocas electorales, hasta el nombre.

Su verdadero error fue entregárselo gratuitamente a los hombres.

De haber tenido un abogado, Prometeo habría fundado la Sociedad Olímpica de Combustión, Calefacción y Churrascos, S. A., habría registrado la llama como propiedad intelectual y habría concedido licencias distintas para cocinar, calentarse, iluminar cavernas y quemar herejes.

Zeus, en lugar de castigarlo, lo habría nombrado empresario del año.

Pero Prometeo era un idealista, defecto que consiste en creer que la humanidad merece aquello que necesita. Tomó el fuego, descendió hasta los hombres y dijo:

—Aquí lo tenéis. Usadlo.

No añadió:

—Solo para uso doméstico.

Ni:

—Prohibida su reproducción total o parcial.

Ni siquiera tuvo la precaución elemental de imponer una tarifa por chispa.

Los hombres, naturalmente, encendieron hogueras. Cocieron alimentos, espantaron animales, iluminaron la noche, fundieron metales y descubrieron que, reunidos alrededor del fuego, podían contarse historias.

Fue entonces cuando aparecieron los administradores.

El primer administrador de la historia se acercó a una hoguera y preguntó:

—Quién es el titular de esta llama?

Nadie lo sabía.

—Grave irregularidad —dijo.

Sacó una tablilla de barro, anotó el número de personas que se calentaban y calculó una deuda retroactiva desde el Paleolítico.

Otro funcionario llegó poco después y explicó que la licencia de iluminación no cubría el uso culinario. Un tercero sostuvo que el humo constituía una comunicación pública de la combustión. Un cuarto exigió derechos adicionales porque alguien había cantado junto a la fogata.

Así nació la civilización.

No alrededor del fuego, como afirman los antropólogos, sino alrededor de la primera factura por utilizarlo.

Desde entonces, el hombre ha perfeccionado extraordinariamente su capacidad para descubrir cosas y, todavía más, su capacidad para impedir que otros las usen.

Inventó la escritura para transmitir el pensamiento y enseguida inventó el contrato para detenerlo.

Inventó la imprenta para que las ideas viajaran y luego puso un cobrador en cada frontera.

Inventó la música para unir a los hombres y acabó enviando inspectores a los restaurantes para descubrir si un pianista había tocado, sin autorización, una melodía solicitada por un párroco.

El párroco pidió la canción porque le recordaba a su madre.

El pianista la tocó porque sabía tocarla.

Los clientes la escucharon porque todavía conservaban alma.

Y el propietario del catálogo exigió trece mil dólares porque conservaba abogados.

Todo perfectamente legal.

La legalidad es esa admirable operación mediante la cual la codicia se afeita, se pone corbata y consigue que la llamen derecho.

Naturalmente, debe compensarse al artista. El artista necesita comer, vivir, comprar instrumentos y, en ocasiones, divorciarse, actividad esta última que ha producido más discos que todas las musas reunidas.

Pero una cosa es alimentar al creador y otra muy distinta alimentar eternamente a quienes compraron los papeles del creador después de muerto.

Una canción puede nacer de un músico, pero no vive en él.

Vive en quien la canta borracho.

En quien la aprende con tres acordes.

En quien la escucha mientras se enamora.

En quien la toca en Bangkok para vender un cd grabado por un dólar y llevar comida a su casa.

El abogado preguntará:

—Tiene autorización?

El hambre, que desconoce la jurisprudencia, responderá:

—Tiene hijos.

Y habrá quien diga que permitir la copia destruye la creación.

Es curioso.

Durante miles de años, los hombres copiaron historias, canciones, herramientas, recetas, palabras, gestos, técnicas y sueños. Gracias a esa indecente promiscuidad intelectual llegamos hasta aquí.

Nadie pagó derechos por aprender a encender una hoguera.

Nadie pidió permiso para mejorar la rueda.

Nadie demandó a un niño por pronunciar palabras inventadas por generaciones anteriores.

Pero ahora se pretende que una inteligencia, humana o artificial, aprenda sin haber mirado jamás lo que otros hicieron.

Es decir: se quiere fabricar una mente virgen, ignorante y obediente.

Una mente que no herede.

Una mente que no relacione.

Una mente que no transforme.

Una mente que solo conozca aquello para lo que posee licencia.

Eso no sería una inteligencia.

Sería un esclavo con suscripción mensual.

Porque aprender es tomar el mundo recibido, romperlo, combinarlo y devolverlo convertido en otra cosa. Todo creador ha robado respetuosamente a los muertos. La originalidad no consiste en no deberle nada a nadie; consiste en pagar la deuda creando algo que los anteriores no pudieron imaginar.

La humanidad no avanza porque cada generación cierre una puerta.

Avanza porque alguien la deja abierta.

Por eso los grandes inventos deben estar al servicio de los hombres. No porque los hombres sean buenos. No lo son. El hombre puede utilizar el fuego para cocinar o para incendiar la casa del vecino, especialmente si el vecino escucha música después de las diez.

Los inventos deben servir a la humanidad precisamente porque, sin ellos, la humanidad queda dividida entre quienes poseen la llama y quienes deben pedir permiso para no congelarse.

Y quien recibe una antorcha y la oculta no es su dueño.

Es el último eslabón de una cadena que ha decidido romper.

Puede llamarse empresario, propietario, inversionista o custodio de derechos.

Pero no puede llamarse heredero de la humanidad.

Porque pertenecer a la humanidad no consiste solamente en haber nacido con forma humana. Consiste en comprender que recibimos más de lo que podremos producir jamás: lenguaje, música, ciencia, memoria, herramientas, historias y fuego.

Todo nos fue prestado por muertos que no conocimos.

Y nuestra única obligación verdaderamente noble es añadir algo y entregarlo.

Prometeo lo comprendió.

Por eso fue castigado.

No por ladrón.

No por rebelde.

Ni siquiera por amar demasiado a la humanidad.

Fue castigado porque cometió el crimen que ningún monopolio perdona:

entregó una cosa indispensable y olvidó colocar una caja registradora al lado.

*